Autor: superleyendas

El antiguo temor a los eclipses.

Para casi todas las culturas prehispánicas el nombre eclipse era sinónimo de un fenómeno sobrenatural donde algún ser malvado se comia al sol o a la luna.

En náhuatl, el idioma de los mexicas, el sol se llama Tonatiuh, que literalmente significa “comedura del sol” (de Tonatiuh, “sol y cua, raíz del verbo comer), y el eclipse de luna se dice Metztlicualo.

La reacción de la gente ante un eclipse era congruente con que el sol y la luna eran comidos: si era de luna, las mujeres temían que así como la luna era comida, podía suceder lo mismo con el niño que llevaban en el vientre y que nacería sin labios o sin nariz, o algún otro defecto o malformación, y para impedir que esto pasara se ponían una navaja de obsidiana sobre el vientre para defender el feto de la mala influencia del eclipse. También se creía que el niño de una preñada se convertiría en ratón a causa del eclipse.

El “comimiento del sol” era más peligroso. Si era comido por completo, a nunca más alumbraría ni “haría su obra diaria”. Los mexicas al iniciar un eclipse hacían mucho ruido y gritaban para espantar al “ser” que devoraba al sol, también realizaban auto sacrificios y sacrificios humanos, los  primeros eran punzarse las orejas de maguey y pasar por las heridas cordeles, para el segundo hacían sacrificios humanos de preferencia de piel y cabello blanco, ya que estos eran atributos del “dios Solar”.
Se creía que durante estos eclipses venían a la tierra los tzitzime, seres sobrenaturales y feroces que se comían a la gente, y existía el temor que si el sol desaparecía, se apoderarían del mundo.

En México aún existen pueblos indígenas y estos aún mantienen sus creencias sobre los eclipses.

Los lacandones creen que un jaguar es quien devora al sol, y que si se lo comiera por completo el mundo se acabaría. Para que esto no pase rezan a Hachekyum, el dios principal y superior a todos, para que lo impida. Los antiguos mayas creían que quien se comía al sol o a la luna podía ser uno de varios seres monstruosos (semejantes a aves, mamíferos o reptiles).

Entre varios grupos aborígenes existen algunos rastros de las antiguas creencias, mezcladas con las antiguas ideas de los europeos quienes pensaban que los eclipses eran señales de enfermedades, muerte, hambruna y desgracias.

El temor en los eclipses no es particular de los grupos antiguos, aun en tiempos modernos persisten, un curioso ejemplo lo podemos encontrar en la hemeroteca del Archivo Histórico Pablo L. Martinez del periódico “La Baja California” de 1878, donde aparece la siguiente noticia.
“Se había anunciado un eclipse de sol para el año pasado, y la noticia había difundido tal consternación entre los habitantes de los pueblos que los curas apenas se daban lugar para atender a los penitentes que acudían al confesionario, uno de dichos curas agobiado ya por tanta concurrencia, encontró este recurso para detener tal furor de confesarse.  Hijos míos dijo a los campesinos, no hay necesidad de apresurarse tanto, ya que se ha convenido aplazar el eclipse para dentro de otros 15 días.”

Aunque en pleno siglo 21 se conoce la naturaleza y peligros reales de un eclipse, se siguen creando supersticiones o algunas teorías de fin del mundo.

Los investigadores de los OVNIS, aseguran que en México a partir del eclipse de 1991 se vio una oleada de Objetos Voladores no Identificados, apareciendo por todas partes, videos, testimonios y noticias al respecto, durante la década de los 90s se vivió un furor por este fenómenos en todo el país, asegurándose por muchos que “seres del espacio” venían a contemplar también el eclipse.
Por ejemplo en periódicos de Baja California Sur, notas redactadas por el célebre periodista Rogelio Olachea Arriola, habla sobre avistamientos de OVNIS en el estado y como en el país también se vive este fenómeno.
Jaime Maussan en una de sus recurrentes visitas a Baja California Sur hablo en entrevista para la desaparecida revista “compas” donde declaro que durante el eclipse de 1991, en Baja California, México y el resto del mundo se habían logrado graban muchos videos de naves extrañas que se encontraban muy cercano al fenómeno astronómico.

La península de Baja California Sur, siempre recibe con alegría los eclipses de Sol y Luna, gracias a sus cielos siempre azules, despejados y estrellados. Los antiguos y modernos californios han aprendido apreciar las estrellas y sus bellos fenómenos.

 

Compartida por: Gilberto Ortega Aviles

En la empresa donde estoy trabajando uno de los socios me dio la oportunidad de poder visitar un lugar bellísimo y escondido de mi hermoso país, después de 6 horas de viaje en carretera y 45 minutos en lancha, llegamos a una finca “El Paraíso Perdido” en medio de la nada, rodeados de océano y pantanos, pude divisar 6 ranchos de visitas, la casa patronal, una sección de hamacas, y un rancho adaptado a ser la cocina y comedor, al momento de mi llegada, nos esperaban los ayudantes de la finca (ósea el guardián y su familia), personas que al verlas sonreír no despiertan ningún tipo de malicia, más seguridad y un alma pura, ayudaron con mi equipaje; y evitar que casi me ahogara al bajarme de la lancha, tropezarme con la orilla de la misma y caer directo al mar, en ese momento una intrépida mano me agarro de la camisa y saco de un tirón a flote…(no puedo dejar de sonreír al recordarme de ese momento)

Me dieron el mejor hospedaje del lugar, algo sencillo, mas no faltaba ninguna comodidad en la misma, simplemente la vista era una maravilla, todo alrededor era tal y como dice el nombre un “Paraíso”; No había nadie más hospedado en la finca, que hermoso tener este lugar solo para mí, mi pensamiento, mi…un merecido descanso…forzosamente me desconecte del mundo, sin tecnología, casi no se lograba señal de celular, mucho menos Internet, tras lograr de alguna forma encontrar un lugar especial y cabe mencionar único lugar donde raras veces entraba señal, aprovechaba para ver que estaba sucediendo leyendo alguna red social, sin embargo era una paz, estar lejos de todo…olvidarse de todo…de todo…

Caí rendido la primera noche, y no precisamente por cargar mi equipaje, más por cargar una vida tan desordenada y mierda que he tenido, en ese lugar haber encontrado paz de una forma casi automática, fue genial; esa noche no recuerdo haber tenido las fuerzas de ni si quiera haber soñado…lo único que me movió fue haber escuchado que alguien murmuraba mi nombre varias veces, pero al despertar sentí que eran las olas del mar que lo repetían sin parar…

Cuando tuve la fuerza de abrir los ojos, sentí que había dormido una eternidad, eran las 6 de la mañana, a lo cual no existía más remedio que levantarme, sí, me sentía renovado…después de una ducha, donde no necesitas agua caliente, porque de por si sale caliente…me puse mi short, y salí a apreciar el lugar…era magnifico, no podía creer que estaba en medio de un reino pantanal, era indescriptible, aves que no había visto nunca, no digamos las plantas, esto no había tenido la oportunidad de apreciar como se debe el día que llegue, pudo haber sido por la hora, o porque simplemente venia maldiciendo que no tenía señal de celular; a través de unas palmeras y un ancla gigante puedes ver un camino que te lleva directo a ver la orilla del mar, el cual estaba como a 200 metros de la casa…¡fantástico!…que suerte la que tuve, fue lo único que paso por mi mente…

Llegue al comedor/cocina donde ya me estaban esperando unas damas muy simpáticas, una siendo la esposa del guardián y la otra la hija, Doña Dulce y Delmi, cuando me vieron sonrieron y muy amablemente me ofrecieron jugo de naranja, y una taza de café hervido,  preguntaron que quería desayunar, a lo que respondí que no importaba…lo que fuera más sencillo, al preguntar por el guardián, me comentaron que había salido a pescar…que no tardaba en regresar, que ellas estaban para ayudarme en lo que necesitara…el desayuno fue esplendido, me senté a la mesa y sirvieron una diversidad de platos, todos con un toque especial de la región, fue tanta comida que pregunte si había llegado alguien más, o esperábamos a otras personas…lo que respondieron con una negativa…no preste mucha atención, y seguí desayunando…

Ese fue un día de ocio completo, y por lo visto así serian el resto de días…caminar por la playa, horas de horas…ver a lo lejos las fincas de los vecinos…y kilómetros de arena, no podía imaginar el final…después de una mañana de descanso, llego el guardia (le dicen Chon, nunca supe su nombre) y se sentó a la par mía, preguntándome si necesitaba algo, que si todo estaba bien, a lo que solo pude decirle que todo era magnifico…él simplemente sonrió…

Le pregunte de la pesca que había visto que salía muy temprano, y me dijo que salen en la primera hora del día, para no perturbar el espíritu de ella, y ademas que los cuide en su lucha con el mar…

… ¿de ella? cuéntame más, le dije –

Pues mire, hace mucho tiempo aquí vivía un extranjero, un gringo así alto y canche, que tuvo una cría hembra con una de por aquí, este cuando supo que la había dejado preñada, se fue huyendo a la capital y no se supo de él…mientras que ella salió linda la muchacha, era distinta a muchas patojas de aquí, todos la pretendían, hacían cola para verla, le llegaban, pero ella no se dejaba de nadie, así paso el tiempo…hasta se llegó a pensar que estaba como embrujada, porque le caían todos los machos, de aquí, los mejores pescadores, los más fuertes, y así hasta los de más billete…y ella no les ponía atención…pero ella se miraba feliz…siempre se miraba feliz…aprendió a pescar, era así bien pilas, ayudaba en casa…cazaba en el pantano…era muy diferente a todas las mujeres de por aquí…pero a todos nos llega ese momento de enamoramiento, como dicen un roto para un descocido…y vino el hijo del dueño de la finca junto al faro…se conocieron en la playa, y ese mismo día él la hizo suya, allí en la arena…fue algo así como de magia, ambos se querían mucho…así muchísimo, ella pasaba todo el tiempo con él, y él no podía dejar de pensar en ella…se deseaban todo el tiempo…era un amor muy raro por aquí…al final de un tiempo, él quería llevarse a la niña a vivir con él en la capital…y salió a hacer todos los arreglos necesarios, para pedir su compromiso y al parecer quería desposar a la muchacha…ella no supo nada de él por un tiempo, y se miraba su desesperación y tristeza en su rostro…no dormía, no comía…lo esperaba sentada debajo del faro, día y noche…ya usted se dio cuenta que aquí no estamos muy comunicados, dice…después de tanto esperar…llego el chisme que lo habían visto en puerto…y venia en camino por la muchacha…al ella escuchar eso regreso a esa felicidad que la distinguía, la verdad todos nos alegramos por ella…imagínese…su gran amor venia por ella…el día que tomo la lancha para venir, hubo mal clima…pésimo clima…parecía que algo no quería que este enamorado llegara a su destino, muchos le dijeron que saliera otro día del puerto, pero él desesperado por ver a su amor…salió con dos lancheros expertos, de esos que todo lo pueden en el mar…y adivine ¿què paso?, esa lancha, esa única lancha que salió ese día, no llego a destino…los vientos arreciaron, las olas y marea era fuertísima…nunca habíamos pasado por una tempestad así, el mar entro hasta el canal del pantano…nos inundamos, fue algo nunca vivido aquí…lo más misterioso que así, como comenzó así termino, de inmediato salimos todos en lanchas, porque sabíamos que ellos venían en camino, a buscar…no le miento que buscamos, y buscamos, y buscamos por horas…y fue como si el mar se los hubiera tragado, fueron horas de horas, y nada…al regresar ella estaba en la orilla, tenía una mirada de esperanza, la cual cambio así inmediato, al ver nuestro regreso no triunfal…fue como si le hubiera sacado la vida en ese momento…y lloro…las comadres las trataron de consolar, y nada quería la niña…solo lloraba…no decía nada…muchos dicen que el rey del mar, celoso de ese amor le quito la oportunidad de ser feliz, porque el también amaba a la muchacha…

¿qué paso con la muchacha? – le pregunte

ah…si la muchacha…perdió el brillo, se hundió en tristeza y caminaba entre sollozos y lágrimas en la playa por mucho tiempo, tenía la mirada perdida en horizonte como queriendo encontrar a su amor…dicen que un día, se levantó en los primero rayos del sol, a “pescar”, ella sola tomo su lancha y partió, nunca se supo nada mas de ella…dicen por allí, que cuando paso la reventazón se tiro al mar y nado hasta lo más profundo buscando a su amado…después de que se perdió, pasaron cosas raras…dicen muchos escuchar su voz, llamando su nombre…pero solo aquellos que han perdido un amor, solo aquellos que aun lloran un amor, que tienen el corazón roto…muchos dicen que los llamados los hipnotizan, que llegan al mar y se tiran en busca de ese amor que los lastimo, o que no han olvidado…algunos que quedan vivos, juran haberla visto, en la orilla y que ella los salva de ahogarse, pero amanecen con grandes moretes en el cuerpo, medio ahogados en la orilla del faro, cabal donde ella se sentaba a esperar…pues, no sé, eso cuentan los que han quedado vivos…por eso tomamos la tradición de pedirle su ayuda en la pesca, su protección, y salir después de la hora que se estima que ella salió al mar, nunca antes…es de mala suerte…

…quede fascinado con la historia, no lograba sacarme de la mente como alguien podría llegar a amar tanto a alguien que dio su vida por estar con él, y seguramente estarán en el fondo del mar, riendo y amándose como se merecen…después sentí un escalofrió, ya que recordé de las voces que llamaron mi nombre una noche antes; la cabeza me comenzó a jugar de una manera no justa…ya que me acababan de romper el corazón, y no la he podido olvidar…

…esa noche sucedió, la historia se volvió realidad, me fui a recostar cuando sentí un manto suave acariciar mi espalda, no bien despierto escuche como me llamaban de nuevo, y eras tú, si tú la que me rompió el corazón, por la que pase noches en vela, y en algún momento llore otras más…te seguí, te busque…y efectivamente, sentía esa presión de irte a buscar, salí corriendo y llegue a la orilla del mar…me sentía completamente despierto, cuál fue mi sorpresa que cuando me tire a buscarte, no fue tu rostro el que vi, más el de una muchacha, con rasgos similares a los lugareños…era la muchacha de la historia, que me llevaba al mar…y no podía decir que no…trate, luche, ni mi mente, ni mi cuerpo me hacían caso…trate de gritar y no pude emitir un sonido; ya que era demasiado tarde, estaba tragando agua…me estaba ahogando, y fue cuando paso lo que al final me salvo, subí la mirada para decir adiós, cuando vi una silueta…y sentí como de alguna forma me tomaron del brazo, me jalaron de tal fuerza, que no pudieron contenerme bajo el agua…lo otro que recuerdo, es que sentí tu aroma, y tu dulce voz diciéndome: – “no es tu momento aun”…entre abrí los ojos…a lo lejos observe tu silueta…

Amanecí tirado en la orilla del mar, frente a mi estaba el imponente faro…en las piernas me aparecieron unos moretes, como si alguien me hubiera jalado con una fuerza descomunal…el hombro derecho lo tenía zafado, y los dedos marcados en el antebrazo como si dos personas me hubieran querido partir en dos…esa es mi historia…ese fue el final, y el inicio de un año más…

Compartida y escrita por: Mr. J

En la región de la Presa hay rancherías consideradas desde el siglo XVIII, hace más de 200 años las que producían los mejores cuchillos de la entidad forjadas al temple del hierro al rojo vivo, generalmente sacados de las hojas de los muelles de los vehículos, desde que este tipo de forja se puso de moda el siglo pasado.

¿De qué metal estaban hechas antes de conocidas las muelles? Es un misterio.

Pero en una ranchería llamada en el siglo pasado San José de La Higuera, o de Los Higuera que ya desapareció, cercana de la presa, hubo un tranchete que tuvo más fama que cualquier otro.

Había sido templado por Don Aparicio Higuera y le había grabado “Estas armas son de Satanás y entre más las tientas matan más”, Sin duda una inscripción curiosa que da origen a esta leyenda, pero con el paso del tiempo, esto se volvió más macabro.

El tranchete fue obsequiado a un ranchero de apellido Mayoral que había llegado a caballo al rancho, tuvo la mala suerte que al alejarse un par de metros de San José de la Higuera su caballo se desbarranco y murió atravesado por el tranchete maldito, el cual aseguraban había sido templado con sangre de Búho.

Sepultado el difunto Mayoral, el tranchete fue recogido por el juez de paz de la región, quien al no encontrarle dueño se lo quedo. Lo guardo durante dos años hasta que se lo vendió a un comerciante ambulante que llegaba en mula a comprar fruta y a vender ropa y calzado, un domingo después de ser despedido por los amigables habitantes del pueblo, pero dos días después fue encontrado no muy lejos arroyo abajo atravesado por el tranchete, los habitantes atribuyeron a que la mula se había asustado y por eso el accidente.

El cuerpo fue inhumado ahí mismo, y las pertenencias fueron recogidas por las autoridades locales. Un día un policía rural llega en busca de unos ladrones de ganado, y después de capturarlos, los locales deciden regalarle el fatídico tranchete para que se lo lleve de la región de una vez.
A la mañana siguiente marcada para la salida del policía foráneo, de manera macabra se encontró acostado en un camastro atravesado por el tranchete de satanás.
El miedo comenzó a propagarse por la región, incluso algunos iban a ver el objeto maldito solo por curiosidad.  Se creía que cualquiera que intentara llevárselo terminaría muerto por el arma, y así fue como cobro otras tres víctimas.
Hasta que un día llego un sacerdote que venía a caballo desde San Luis Gonzaga, supo de la historia y la considero absurda, y después de un ligero regaño a los pobladores, ofreció llevarse el objeto maldito.

Ya no se supo nada del sacerdote, por lo que se asumió que no le había pasado nada, y la tranquilidad llego a la región, y la leyenda del Tranchete de Satanás cada día se va quedando en el olvido.

¿Poderosas palabras? ¿Sugestión? O ¿maldición verdadera?

Existen muchas explicaciones para esta interesante leyenda, pero si nos vamos al aspecto sobrenatural, lo más probable que no se haya tratado de un evento azaroso las palabras escritas en el arma, hay que recordar que en los ranchos, siempre existían “Diableros” como se le denominaban aquellos que pedían favores al señor oscuro, y que en ocasiones afirmaban recibir muchos beneficios de él, no sería extraño pensar que la persona que forjo el Tranchete lo haya hecho en un sentido ceremonial, y por eso su esencia macabra.

No podemos seguirle más la pista a esta leyenda, debido a que el tiempo ha borrado el lugar donde se dio, pero algo que nos enseña esta leyenda es “Las armas solo traen desgracias.”

 

Fuente: Periódico Ultimas Noticias del año 1983
Hemeroteca del Archivo Histórico Pablo L. Martínez.

 

Compartida por: Gilberto Ortega Aviles

En mi último viaje, cansado y aturdido de tanto trabajo, tanta presión, tanto dolor que no logro hacer a un lado…tu recuerdo…

…Sentado en una parada de bus, esperando el mismo, siendo casi la media noche, cierro un poco los ojos, me sentía cansado, abatido por un día duro…me sentía confundido…necesitaba descansar un poco…recuesto la cabeza en la banca de la parada de bus, la cual con mi chaqueta se me hace una almohada perfecta, cuando abusivamente, me voy acomodando para quedarme dormido…siento ese escalofrió correr por mi cuerpo, ese frio maldito que sientes cuando…

…Siento un aroma delicioso, y me piden si me puedo correr un poco…no tan voluntariosamente y de mala gana me moví, cediendo un espacio a la par mía, se sentó una dama…tez clara, pelo suelto negro, tan negro que la noche parecía día, le cubre parte de su rostro, y logro ver unos labios rojos como la sangre, labios finos…trato de ver su rostro y no me deja, desvía la atención a otros lados, al final de tantos intentos, me dice:  – tratemos de fijarnos en nuestro interior y no nuestro exterior, al final sabrás quien soy…

Procede con: – vengo a platicar contigo –

¿Ah?, ¿platicar conmigo?…

Y comienza con una serie de preguntas y respuestas que resumo a continuación –

Ella: ¿qué piensas de la maldad?,

  • Yo: para mi, no existe la maldad, ni la bondad…en los ojos de nadie, todos son unos hipocritas, cada uno mira la bondad y maldad a su conveniencia, ni reglas, has lo que crees adecuado, y continua con tu vida…destruye, ama, vive, muere…

A lo que ella responde –

  • Ella: no crees, que es algo indispensable para que exista un balance en la vida…y…tú mas que nadie, ¿dónde guardas toda la maldad que tienes dentro y que por ella has lastimado a otros?…
  • Yo: lastimo porque lo disfruto, ese dolor, ese último suspiro, esa última mirada…esa mirada de paz y gracias que me dan cuando les arrebato su último aliento es indescriptible…les otorgo paz…

Ella: ¿pero eso creara venganzas?

  • Yo: no considero malo el hecho de cobrártelas cuando te hicieron daño, ojo por ojo, diente por diente…pero no en el momento, es más satisfactorio dar un tiempo, esta es un plato que se come más sabroso frio…cuando creen que ganaron, que te lastimaron, que triunfaron…sentir el placer de la humillación, al llegar y reír en su cara…

Ella: ¿es delicioso ver caer a otras personas que te han hecho daño?, ¿verlos sufrir? …ese dolor es fantástico… ¿Qué tipo de maldad tienes en tu corazón?

  • Yo: no existe ningún tipo de maldad, simplemente devuelvo favores que me hicieron, favores que me lastimaron o lastimaron a personas que amo, devuelvo favores a la sociedad, me apodero de todo aquello que es putrefacto para todos nosotros…

Ella: ¿Qué tipo de favores?, no entiendo…

  • Yo: gente putrefacta que solo busca riqueza con lastimar a otros, me gusta ver todas las riquezas que logran acumular, ver su vida de hipocresía, ver como se visten de oro para llegar a venerar despues a un Dios del cual ellos no creen…o solo para impresionar, a todas esas falsas personas que llegan a pegarse en el pecho, cuando solo buscan su propio bienestar, aparentar tener otro tipo de vida, cuando en mi propia carne he visto su realidad y recibido sus palabras de odio, he sentido su veneno…o creen que ese Dios les habla, diciéndoles que son fantásticos, cuando han dejado en su camino una fila de cadáveres, corazones rotos, hogares destruidos, etc…no puedo negar que algunas veces son favores personales, muchas veces juego el papel de tonto, me emociona hacer pensar a la gente que me están viendo la cara de mula, y como se enredan dentro de sus propias mentiras, esas personas falsas que me encuentro en el camino, son mis favores personales…creen ser felices pero se destruyen y mienten durante todo su camino, al final ellos mueren solos….o perdón rodeados de personas que NO los aprecian, sus mejores amigos o bien su propia familia, han vivido una doble vida y no se dan cuenta, creen que todos les deben algo, que todo lo hacen con un bien…si, un bien para ellos…son unos hipócritas, que poco a poco se destruyen, y es cuando por alguna razón, siempre me entero que algo les paso…te digo toda la gente que me ha lastimado, han salido muy mal…me imagino que karma (una leve sonrisa se dibuja en mi rostro), o llámalo como quieras…pero la venganza siempre llega…y lo disfruto más que nada…

Ella: y después de escuchar y ver cómo te exaltas…al final ¿has llegado a amar alguien?, ¿Qué sucede si alguien que “te ama” te falla?

  • Yo: si he amado a muchos y muchas, algunos están conmigo, otros han dejado de vivir, de igual forma, me apodero de sus almas, y esas alimentan la mía, me dan vida…ahora amor verdadero si lo he sentido, el día que nací, por esa criatura que me dio la vida…por mi primera víctima, que me enseño mi verdadero ser…por las personas que me dan estabilidad dentro de mi retorcida vida…y por…
    • …al final nadie me falla, todos tienen un propósito…pero si existiera ese caso, ese caso especial o muy raro, de alguien que dice “amarme” o que yo «ame ciegamente», me fallara…eso es otra historia…que te diré… ¿Karma? …jajajaja

Yo: ¿tu has amado a alguien?

  • Ella: de igual forma, también he amado a muchos y muchas, y me he apoderado de cada uno de sus cuerpos, de su ser…nunca los olvidan en la muerte, mas nunca los recuerdan en vida…y son mis tesoros…y (larga pausa y baja la mirada)… si todavía estoy enamorada de alguien, alguien que me mira en sus sueños, alguien que trabaja bajo mis normas, alguien que no me deja entrar en él todavía, porque su bondad, esa poca y estupida bondad que queda en su corazòn, a pesar de todo lo que ha hecho todavía lo domina…ese alguien, que persuado todo el tiempo, alguien por el que sigo luchando, y tarde o temprano será mío…lo amo, y él no sabe cuánto, lo veo desde las sombras, bajo la capa de mi maestro…(una lagrima cae por su mejilla)…

Ella: sigamos…tú ¿amas a Dios?

  • Yo: no sé de qué Dios hablas, no creo en el Dios de todos, el que todos persiguen, por el que todos se ponen de rodillas, rezan, piden, se reúnen los domingos…por qué solo los domingos se recuerdan, mientras que durante la semana se olvidan de él, pero ese día que “le dedican” tienen que escuchar su palabra y postear sus buenas intenciones, jajaja, que falsos…siento que existe demasiada congregación muy hipócrita, y no solo ellos…los que predican su palabra, no todos lo hacen de corazón, casi ninguno cree lo que predica, ellos creen en el Dios dinero, de las ofrendas que reciben, digámoslo de esa forma…pero sí, creo en algo que me lleva mas allá…aun así te digo, que me amo a mi mismo, y eso me impulsa a hacer las cosas bien…

Yo: y esa pregunta a que viene… ¿Tú en que crees?

  • Ella: mmmm…no sé, en el poder de la oscuridad…aunque algunas veces me he sentido abandonada…

Ella: ¿en algún momento has tenido miedo de morir?

  • Yo: he muerto muchas veces, y aquí sigo alimentándome para salir del infierno que vivo diariamente…ese miedo lo deje de sentir hace mucho tiempo… ¿Tú?
  • Ella: he estado muerta por mucho tiempo, y sigo buscando como regresar, a la vida…dicen que amando lo puedo lograr, pero debo ser correspondendida…y eso no lo he logrado…

A lo lejos se miran las luces del bus haciendo la parada –

Yo: bueno…aquí nos despedimos, al final de todo nuestra vida o muerte, será nuestra manera de elegirlas…no sé quién eres, o quien crees que eres…solo te digo que, se que tengo un propósito, ya sea bueno o malo, aquí en la tierra, y que mi lugar seguramente será en el infierno, porque para otro lado no llegare…sin embargo el infierno lo hare mi hogar…

Y en ese momento ella, me dejo ver su rostro, sus labios eran rojos como la sangre, sus ojos negros como la noche, porque las cuencas de sus ojos estaban vacías, su cabello enredo mis manos, me arrastro hacia ella…y cuando me tenia lo suficientemente cerca me dice…

  • Ella: por lo mismo fui enviada, porque mi señor mando a ver quien viene a tomar su lugar…te estare esperando mi bello amado…

En ese momento me desperté…tenia quemaduras en mis muñecas…y un terrible dolor de cabeza…lo único que pude pensar fue…

…al final siempre tendré un reino a mi alcance…un reino al cual llamarè hogar…

Me subí al bus que me esperaba y me fui a descansar…

 

Compartida por: Mr. J

Siempre se habla de gente que vas más allá del promedio, ya sea fuerza, velocidad o inteligencia, esto es normal y a veces el romper esta norma, puede ocasionar que alguien se vuelva famoso, en la actualidad hasta puedes salir en televisión, si realizas proezas más allá de la que una persona común. Pero esto no es nuevo y en Baja California tenemos el caso de un señor que su fuerza extraordinaria lo convirtió en leyenda.

Don José Flores, conocido ampliamente en la Purísima y San Isidro se ha vuelto una leyenda. Apenas rebasaba el 1.65 de altura, de voz aguda, nativo del estado de Jalisco a finales del siglo pasado y con piernas cortas extremadamente fuertes.

Según testigos como familiares aún vivos llegaron a relatar que sus piernas eran descomunalmente gruesas llenas de venas que se hinchaban y parecían que iban a explotar, cuando levantaba objetos que solo él podía levantar, muchos aseguraron que si hubiera sido llevado alguna olimpiada seguro la gana, nunca se ha vuelto a ver nadie similar por la región.

Era una persona sencilla y respetuosa, solo utilizaba sus habilidades superiores para sobrevivir o para servir a los demás, como cuando la familia Osuna lo contratò para que llevara a una señora enferma desde San Miguel de Comondú a Mulegé sentada en una silla que atò a su espalda, gracias a esto salvo su vida, pero fue un viaje muy difícil, ya que había que atravesar la sierra, y los caminos no eran tan amigables como ahora.

Existen pocos registros del que los pobladores llaman con cariño “El fuerte”, y todas sus hazañas han sido transmitidas por tradición oral, así que es difícil determinar dónde termina la realidad y empieza la fantasía.

Doña Rosario Osuna dama de alta sociedad de la época compro un piano en Mulegé, pero no encontró ninguna manera de trasladarlo, entonces se le ocurrió la idea de proponerle la tarea a “El fuerte”, el cual acepto, todos vieron partir con su cuerpo corto, sus robustas piernas y su caminar lento, pero indetenible. Sus ropas talvez recuerdos de su paso por el ejército internándose por la escarpada sierra. Siempre uso huaraches y unos minúsculos pantalones arremangados hasta las rodillas.

Muchos dudaron o hasta apostaron sobre su regreso, quizás tardo unos 20 o 30 días, pero un día por la mañana llego, con el piano en su espalda, atado a un mecapal que se sostenía en su frente y abrazaba la estructura musical, llego por San Isidro y lentamente recorrió los 3 km que lo separaban de la Purisima.

Recibió su pago y se retiró a descansar tranquilamente, después de eso nadie dudo de sus habilidades.

Su fuerza fue descubierta de manera casual ya que su aspecto físico no la aparentaba, sus patrones de corte de caña le dieron una mula para que fuera por leña al monte. Cuando regreso traía una enorme carga sobre su espalda y a su lado la mula ociosa solo cabestreada.

Se cuentan muchas cosas como que una vez lo encontraron caminando con una caja de madera sobre su cabeza, y que dentro de la caja venían su esposa y dos de sus hijas.

Se casó con la señora Nestora Panchana, y tuvieron 10 hijos. 5 hombres y 5 mujeres, sus hijos y familiares recuerdan muchas hazañas, así como la alegría que les daba a los habitantes del pueblo cuando “El fuerte” decidía acompañarlos a traer leña, ya que significaba que volvieran con mucha leña de regreso.

Quedan pocos recuerdos de estos hechos, quizás uno de los más significativos fue el que se utilizó para realizar este relato.

 

Compartida por: Gilberto Ortega Aviles

Más que una leyenda de fantasmas es una historia real, relatada en el libro “Mar Roxo de Cortés, Biografía de un Golfo” por Fernando Jordan.

Su nombre era Wilhem Winkle, originario de Alemania, estudio ingeniería en minas y después de nacionalizarse estadounidense, se vino a la Isla San José a trabajar.

Después de terminar con sus labores mineras, todos los trabajadores se fueron en un barco enviado por los jefes (cien obreros y familia.). Todos menos Winkle.

Los habitantes de la isla aseguran que Winkle estaba cuerdo cuando sus compañeros dejaron la isla, que incluso después del último pago que se hizo les dio ánimos y se miraba sonriente.

Fueron inútiles los esfuerzos de sus amigos para convencerlo que se fuera con ellos, y fueron los primeros en llamarlo “loco”, como ya habían levantado el campamento, se quedaría solo en la isla desértica, sin hogar, sin ropa y sin víveres. Winkle solo alzo los hombros y dijo: “Me quedo.”

Los pescadores que tenían su campamento cerca, solo lo observaban de lejos, y vigilaban sus movimientos, como cuando se quedaba fijamente mirando la cumbre de la montaña, cuando se quedaba sentado en la playa. O cuando deambulaba por las orillas.

Los pescadores llegaron asegurar que no dormía ni comía nada, que solo se la pasaba mirando al horizonte como si nada más importara.

Por las noches observaban como desde la cueva que vivía, encendía una fogata, la cual alimentaba los temores de los pescadores que desde lejos, lo observaban, ellos jamás le dirigieron la palabra ya que estaban demasiado sugestionados por las historias que se contaba respecto a él.

Otros pescadores aseguraban que se la pasaba recorriendo la isla buscando pepitas de oro y madre perla. Pero esto no lo pudieron comprobar porque jamás le hablaron.

Tiempo después los pescadores encuentran el cuerpo, el cual llevaba muerto varios días, y había comenzado a ser comido por la fauna local.

Fue enterrado por los pescadores, y la leyenda comenzó a crecer más porque ahora decían que se aparecía el fantasma del loco y que incluso en las noches se miraba el fuego encendido desde el interior de la cueva donde vivió Winkle.

Wilhem no dejo nada que pudiera dejar pistas de sus acciones, solo una intrigante frase grabada en la pared de la cueva, en su idioma natal “ Freihiet durch Einsamkeit” que en  español significaba “la soledad como vía a la libertad”

Compartida por: Gilberto Ortega Aviles

El Edén la primigenia morada del ser humano en los pasajes bíblicos, no se encontraba en Asia, sino en un continente que hoy yace sumergido en el fondo del océano Indico: Lemuria. Eso es lo que asegura una leyenda. Se cuenta que esa tierra vio su máximo esplendor hace más de 25 mil años, y que el nivel de civilización alcanzado por sus habitantes sobrepasó incluso el de las sociedades actuales. Tan grande fue su legado, que de acuerdo con los estudiosos es posible encontrar vestigios de su cultura en muchos de los mas importantes pueblos del mundo antiguo. Hasta los atlantes, quienes más tarde poblarían la fatídica Atlántida, verían nacer su raza entre los lemurianos, como se les denominaba a los habitantes de aquel continente.

No obstante, un cierto desacuerdo sitúa a las dos naciones – Lemuria y Atlántida – como una suerte de potencias rivales que, más que ostentar una relación ancestral, pugnaban por el señorío de un mundo todavía joven. Durante miles de años los lemurianos desarrollarían sus conocimientos, pero, debido a un enorme desastre, su fin llegaría de forma abrupta: tragada por las aguas, Lemuria seria víctima de la convulsión de su subsuelo volcánico, que la envolvería en lava, fuego y ceniza, borrando cualquier pista que sirviera para encontrarla.

Desde la antigüedad las civilizaciones perdidas han sido tema común en las creencias de diversas culturas. Quizás porque nos resulta fascinante la posibilidad de lo desconocido; la existencia de un enorme reino que, como en el caso de la antigua Troya, espera ser encontrado. Una mención o algún mapa antiguo dan validez y actualidad a los sitios fantásticos, reclutando adeptos ávidos por conocer todo lo a ellos respecta. La Atlántida, por ejemplo, pese a ser solo mencionada por Platón en sus diálogos socráticos Timeo y Critias, alrededor del 355 a. C. – no existe ninguna otra referencia a la isla en el mundo antiguo -.

Lemura es mencionado por primera vez en un articulo del naturalista ingles Philip Sclater, publicado en 1864 en el prestigiado diario The Quarterly Journal of Science. Sclater intenta dar una respuestas al porqué en India se han hallado fósiles de ciertos mamíferos que se supone solo habitan en Madagascar, y cuál es la razón que no haya rastro de ellos en toda África o en el Medio Oriente. Ya que estos animales no pudieron atravesar el mar, y tampoco se han encontrado pruebas de que hayan llegado hasta India rodeado por tierra, Sclater no ve mas solución que la existencia de un antiguo continente que sirvió de puente terrestre para que las especies cruzaran entre Asia y África, el cual debió desaparecer hace miles de años debido a un posible cataclismo.

A raíz de ello Lemuria se colocó en el imaginario colectivo moderno; no obstante, la ciencia que lo creó pronto forjaría una barrera y no sería sino hasta 1888 que se volvería hablar del contenido perdido. Ese año Helena Blavatsky, una de las más importantes ocultistas del siglo XIX, publicó La doctrina secreta, texto que se supone está basado en antiguos manuscritos tibetanos conocidos como el Libro de Dzyan, escrito en senzar, el lenguaje secreto sacerdotal.

En tales manuscritos se hace referencia a una tierra que existió antes que la Atlántida, llamada Lemuria, cuyos habitantes son descritos por Blavatsky como seres altos de aspectos simiesco y mente primitiva. Eran hermafroditas y se procreaban a través de huevos. De esos pseudoanimales, a quienes llama “la tercera raza”, evolucionarían los atlantes, y mas tarde nosotros.

 

Bibliografía

Extractos sacados de Muy Interesante (2016). Mitos y Leyendas.  Editorial GyJ Televisa S.A. DE C.V

A finales de 1790 en los alrededores de la pequeña comunidad de Tarrytown, New York, existía un solitario valle, hogar de demonios y seres espectrales. Entre estos había uno que regia sobre los demás: el espíritu de un jinete decapitado que atravesaba el lugar a toda velocidad sobre un negro e imponente corcel. Hubo quienes creían que se trataba del ánima de un soldado de Hesse a quien una bala de cañón arrancó de cuajo la cabeza mientras galopaba en batalla. Desde entonces, su fantasma se dedicó a deambular por el valle de sleepy hollow en busca de su testa perdida. Su cuerpo – se pensaba – estaba enterrado en el camposanto junto a la vieja iglesia del pueblo, donde algunos valientes decían haber visto al endemoniado caballo amarrado a una de las tumbas justo antes del amanecer.

Si alguien tenia la mala suerte de estar en el bosque durante la noche, corría el riesgo de encontrarse con el jinete. Este se contentaba con dejar oír el ruido de los cascos de su bestia para provocar el pánico. Pero otras veces, si su victima iba montada, se colocaba a su par o galopaba detrás de ella, persiguiéndola en una enloquecida carrera tras la que sólo quienes eran lo suficientemente rápidos y diestros vivían para contarlo.

Uno de los cuentos populares en los que pudo inspirarse, es la llamada “Caza salvaje”. Según la versión más expandida del mito, éste es una partida de cazadores fantasmas montados a caballo que junto con sus enormes sabuesos, procedentes del infierno, se hallan inmersos en una desenfrenada carrera a través del cielo y la tierra. Algunos creen que estas ánimas se encargan de perseguir por las noches a los pecadores y a aquellos no bautizados, como se relata en una leyenda de los Países Bajos, en la que al morir, el espectro de la concubina de un cura católico es perseguido por estos seres, dejando escapar alaridos que, junto con los ladridos de los perros y el trote de los caballos fantasmales, hielan la sangre de quien los oye.

Dependiendo de la región donde la leyenda se cuente, este grupo puede ser liderado por un guerrero o señor de gran importancia, como el rey Arturo de Gran Bretaña, o una deidad, como ocurre en los países nórdicos, donde se creía que se trataba del dios Odín montando a lomos de su caballo de ocho patas Sleipnir. En una de las tantas versiones del folclor inglés, quien encabezaba la marcha era el rey Herla, monarca que luego de haber sido convidado a la montaña de los enanos fue advertido de no apearse de su caballo hasta que un perro de caza que iba en su silla de montar bajara primero. Trescientos años después se dice que tanto él como su comitiva siguen galopando.

El líder de la Caza Salvaje también podía tratarse de un personaje de la historia de cada localidad. Como en la leyenda alemana, donde un caballero tan aficionado a la caza se atrevió a continuar su pasatiempo incluso en domingo, día de asueto. En una de estas jornadas persiguió a su presa hasta los pies del altar de una iglesia en medio de la ceremonia, y ahí mismo le dio muerte. El sacerdote enojado ante la falta de respeto maldijo al cazador. Del suelo salieron varios enormes perros que tomaron al caballero entre sus dientes y lo hicieron pedazos. Desde entonces, durante las noches de tormenta se puede ver al espectro en busca de alguna presa que deberá llevar al infierno.

La comitiva que acompañaba a estos seres malditos estaba compuesta por almas perdidas que en tropel pasaban a gran velocidad presagiando catástrofes, guerras, epidemias y muerte. En algunas latitudes sólo se escuchaba el aullido terrible de los sabuesos ladrando de manera semejante al trueno. Cuando algún desafortunado llegaba a encontrarse con ellos, la única forma de salvar la vida era echarse pecho tierra y cubrir su cabeza, entonces los perros y caballos pasaban por encima sin hacerle daño. En cambio, si no lo hacía podía quedar atrapado por el sequito y ser arrastrado cientos de kilómetros lejos de su hogar, o morir atropellado. Si perecía, su destino era convertirse en un jinete más de esta terrible escuadra, que a veces vista en conjunto tenia la apariencia de un gran caballo blanco.

En las leyendas iberoamericanas existen también algunos jinetes fantasmales. En México el más conocido en el “Charro Negro”, ente que pasea en un caballo azabache por las calles de los pueblos ofreciendo un saco de monedas a quien lo vea; aquellos que aceptan serán condenados. Otra historia es la de “El sin cabeza”, este fantasma originario de Guanajuato es el alma en pena del forajido Gregorio Paredes, quien se cree ocultó un tesoro que pretendía dar a los pobres; sin embargo, murió y fue decapitado sin lograr su cometido, por lo que ahora deambula por la zona montando sobre su caballo en busca de alguien que desentierre el tesoro y lo reparta entre la gente.

Una de las historias mas antiguas en la que aparece un jinete decapitado, es el romance medieval Sir Gawain y el caballero verde, escrito a finales del siglo XIV. En él, un hombre cuya piel y ropas son de tono verde llega hasta Camelot, donde se hallan el rey Arturo y sus caballeros de la Mesa Redonda. Desafiante, los reta a pelear contra él y asestarle un golpe, el cual les promete devolver luego de un año. Sir Gawain, sobrino de Arturo y uno de sus más valientes hombres, se ofrece a luchar y, luego de un fiero combate, decapita al extraño. Mientras que todos los presentes observan la cabeza rodar por el suelo, el cuerpo del forastero verde se levanta para recogerla. Después la coloca bajo su brazo y se marcha, no sin antes recordar a Sir Gawain que el año próximo seria su turno de cortarle la cabeza. Un año después sir Gawain cumple su promesa y lo busca para sufrir el mismo destino, mostrando de este modo su honor y valor.

La visión de un hombre decapitado montado a caballo produce un miedo primigenio y cierta terrible fascinación, lo cual podría explicar porque este tipo de historias fantásticas atemorizan a chicos y grandes a pesar del tiempo.

Bibliografía

Extractos sacados de Muy Interesante (2016). Mitos y Leyendas.  Editorial GyJ Televisa S.A. DE C.V.

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Se funda el relato en la confesiòn que ante un sacerdote que le asistiò en los ùltimos momentos de vida, a principios del pasado siglo, hizo un indio màs que centenario que no quiso se perdiera el secreto confiado a èl por su padre y que ya venìa del tiempo de su abuelo. Consistìa en lo siguiente:

Yo desciendo de Titu-Atauchi, cacique de Moquegua en los tiempos de Atahualpa. Cuando los españoles se apoderaron del inca, èste enviò un emisario a Titu-Atauchi con la orden de que juntase oro para pagar su rescate. El noble cacique reuniò gran cantidad de tejos de oro, y en los momentos en que alistaba para conducir este Tesoro a Cajamarca recibiò la noticia del suplicio de Atahualpa. Titu-Atuchi escondiò el oro en la gruta que existe en el alto de Locumba, se acostò sobre el codiciado metal, y se suicidò. Su sepulcro està cubierto de arena fina hasta cierta altura: encima hay una palizada de pacaya, y sobre èstos gran cantidad de esferas de caña, piedras, tierra y cascajo. Entre las cañas se encontrarà una canasta de mimbre y el esqueleto de un loro.

Confiaba el indio Cristiano este secreto al cura con el encargo de que, si llegaba a destruirse la iglesia de Locumba, sacara el oro aquèl y lo gastase en edificar un nuevo templo. Pasaron años y no fue la iglesita la que pereciò, sino la vida terrenal  del buen cura, quien cuidò de transmitir el secreto a su successor. Este sì que, en 1833, vio hundirsela iglesia de Locumba en un terremoto, y creyò llegado el momento de poner en pràctica lo que el Viejo y devoto indio habia encargado. Reuniò a algunos de los principales vecinos y entre todos empezò a realizarse la empresa del descubrimiento, para la cual necesitaban a los indios. Cuantos pormenores se sabìan resultaban exactos, pero al llegar al hallazgo del esqueleto del loro, de gran importancia para los indios, amotinaronse èstos, y amenazaron sin asesinar a todos los blancos si continuaban profanando la tumba del cacique.

Transcurriò màs de un cuarto de siglo antes no volvieron a reanudarse aquellos trabajos, gracias a al iniciativa de un coronel que habia sido en Lima ministro de la Guerra y que fue a establecerse  en una hacienda que poseìa en Locumba. Formò una sociedad y se practicaron nuevas excavaciones con buen èxito, hasta que los indios volvieron a huir aterrorizados, y solo a fuerza de aguardiente que los emborrachara se logrò que, bien o mal, continuaran los trabajos. Al fin fue descubierto el cadàver del cacique, como quien consigue un gran triunfo…; pero al ir a tocarlo un mayordomo, se oyò un espantoso ruido subterreano, estallò un terremoto que hizo huir a todos despavoridos, se hundieron las casas al abrirse la tierra, brotaron del suelo borbollones de agua fetida, y la tumba del cacique volviò a quedar cubierta; pero esta vez de escombros.

Despues de esto ¿quièn iba a convencer a los indios de que no estaban cargadìsimos de razòn en mantener sus supersticiones? Bien se habìan realizado allì sus augurios contra los buscadores de oro que se atrevieran a profanar la tumba del cacique.

Perés, Ramón. (1973). La Leyenda y el Cuento Populares. Barcelona: Editorial Ramon Sopena, S.A

El relato de “La Saurina del Zacatón” o mejor conocida como la niña vidente del triunfo, es una leyenda ampliamente conocida por todo el estado de Baja California Sur, la primera vez que se le dio forma escrita a todos estos testimonios fue en 1979 por el reconocido escritor Carlos Domínguez Tapia, con el cual gano el primer lugar en los juegos florales celebrados en Mulege el mismo año.
Primero empezaremos a definir que es una saurina, en el ámbito esotérico, Persona que lloró en el vientre de su madre. Saurino: Persona que tiene un don energético de sanación, Es una palabra que proviene de la palabra árabe Zuharí que significa adivino y persona que puede manipular la energía. En principio eran personas que podían detectar donde había reservorios de agua, mediante el uso de una varita de madera en forma de y invertida. Saurino es aquella persona que ve el presente pasado o futuro en cualquiera de las circunstancias, puede tomar cualquier objeto seña o gesto como mapa para saber con exactitud, que decir, donde tocar. Tienen don de ver, oir, tocar, saber, curar, en el norte de nuestra república mexicana se escucha todavía esta palabra… ellos la entienden como…. ADIVINO…o… clarividente.
La pequeña Irenea había nacido 2 meses antes de lo previsto, hija de un licenciado en armas y una mujer de avanzada edad, lo cual había sido causa para muchos comentarios negativos de la comunidad hacia ellos.
Incluso los comentarios negativos se dieron durante la misma boda en la iglesia del triunfo, donde se escuchaban los murmullos “Se casó con ella solo por su dinero y animales”, “Solo agarre confianza, le quitara el dinero y se ira”, entre muchos otros.
En cuestión de edades la diferencia era muy grande mientras Gregorio era un joven de unos 20 años, y doña ramona era una señora muy grande ya con hijos mayores, y tenía varios años que había perdido a su segundo esposo en batallas revolucionarias.
La señora Ramona dio a luz una niña muy blanca de ojos verdes y cabello rubio, lo cual altero mucho a la comadrona o partera ya que eran características físicas muy diferentes a sus padres.
Irenea era una niña muy avanzada e inteligente, a la edad de un año actuaba como si tuviera 5, los ojos verdes y cabellos rubios que tenía la blanca niña contrastaban mucho con el color de piel de sus padres y hermanos, ya que ellos eran de cabello negro y piel morena.
La superstición no se hizo esperar, incluso al médico de la localidad le daba curiosidad tal caso, y debido a la falta de información de la época, los habitantes del pueblo llegaron a pensar que hasta podría ser hija del mismo demonio.
En el mismo templo de la localidad del triunfo se dio el primer indicio de las habilidades de clarividencia de la pequeña niña, cuando un 12 de diciembre, cuando se celebraban las festividades del patrono de la localidad, Irenea toma de sus faldas a su madre y llena de terror le dice que todo se va a caer, gracias a esa advertencia doña ramona alcanza salir junto con su familia, pero desgraciadamente más de veinte personas murieron aplastadas por la caída de parte del techo de la iglesia.
Al ser Irenea y su familia los únicos salir con bien de esa desgracia, aumento el temor por la condición de la niña. Al día siguiente en el cementerio durante el entierro de las víctimas, al señora ramona con gusto revelo que ella y su familia se habían salvado por un milagro de la virgen, pero la muchedumbre furiosa y temerosa comenzó a culpar a la niña extraña del suceso, y afirmando que era el mismísimo diablo.
Tuvieron que huir ante los insultos y agresiones de la gente, y al ver el peligro la familia decidió llevar a la pequeña Irena con su abuela al rancho Arroyo Hondo donde estaría más segura.

A pesar que en pueblo el sacerdote llamo a la cordura y evitar especulaciones respecto a la desgracia, asegurando que él mismo había advertido del peligro del techo hace tiempo, y que fue una coincidencia que la niña se encontrara en el lugar del accidente ese día, el pueblo no dejaba de acusar a Irenea, y planearon ir al rancho el Zacatón donde asesinaron y quemaron a los padres y hermanastras de la niña, solo logrando sobrevivir dos hermanos que habían huido. La turba al quemar todo el rancho dio por hecho que la niña estaba dentro durmiendo, y las autoridades no pudieron culpar a nadie de tan horrible masacre.
Pasaron unos meses, y la población pareció olvidar todo lo sucedido, una mañana de abril, los hermanos de Irenea llevaron a la niña al Triunfo a comprarle ropa ( ellos ignoraban que la masacre había sido a causa de la linda niña) , frente al templo la niña soltó la mano de sus hermanos y corrió al templo, donde encontró al sacerdote, quien la reconoció pero no sintió temor, entonces Irenea le dijo: “Hace ocho años (en ese momento la niña solo tenía cuatro) unos soldados enterraron ahí cuatro tibores llenos de dinero, barritas de oro y mucha joyas que recogieron de las familias más ricas del pueblo, ¿Por qué no excava para que con eso arregle el techo de la iglesia?. Diciendo eso y señalando el lugar la niña fue llamada por sus hermanos y abandono el pueblo.

Siguiendo su instinto el sacerdote con ayuda de más personas busco tal tesoro, el cual encontró, tal suceso se dio a conocer rápido, incluso por los periódicos de la época.
El 12 de diciembre a un año de la tragedia, se celebró una misa donde el sacerdote emocionado dijo: “Hijos míos hace un año culparon a una inocente niña del desplome del templo y manos criminales acudieron al rancho a incendiar a sus familiares con la seguridad de que la pequeña moriría con ellos, la creyeron una encarnación de Satanás y la difamaron. Hace algunos meses la pequeña niña estuvo aquí y fue la que me señalo el lugar del tesoro del cual todos ustedes conocen fue extraído del subsuelo de este templo. Una niña demonio, hijos míos no entra a la casa de Dios ni descubre tesoros para ponerlos en manos de la iglesia. La he traído desde el Arroyo Hondo donde vive con sus abuelitos, para que juntos recemos por las infamias pasadas, por la sangre derramada injustamente, por sus padres y hermanos, y por los que murieron hace un año en esa terrible desgracia.
La vida de Irenea transcurrió con normalidad hasta que el mes de septiembre fue cuando la niña se volvió a hacer notar, cuando al ver como el suero de la leche para elaboración de queso de su abuela se tiraba y arrastraba unas hormigas le hizo una terrible advertencia: “Me quede viendo las hormigas que se ahogaban, y siento que dentro de algunos días va a correr tanta agua en San Antonio y el Triunfo, que mucha gente va a morir.
La abuela tomo a la pequeña y en su mula fue advertir al sacerdote del pueblo, a pesar de que el cielo se mostraba despejado y tranquilo.
Como está registrado históricamente el 17 comenzó a soplar el fuerte viento, y para la mañana del 18 volaban techos de las casas, caían árboles y una terrible lluvia, la cual no solo afecto al triunfo y san Antonio, sino arraso totalmente Cabo San Lucas y produjo graves consecuencias en La Paz.
Tiempo después la abuela visito al doctor en compañía de su nieta, al terminar la consulta la señora prometió volver al día siguiente para continuar el tratamiento, pero la niña dijo delante del médico “No vas a poder volver nunca”. La abuela no dio importancia al hecho, y le dio las gracias al doctor y volvió al Arroyo Hondo, donde la señora se puso muy mala por la noche y falleció.

Pasaron varios meses, y un ranchero en estado de ebriedad volvía a la comunidad del Salto, la norte del arroyo Hondo, quien dice que de un enorme árbol le salto a la cara un enorme gato montés al cual dio muerte con su machete para posteriormente huir.
A la mañana siguiente al no encontrar en su cama a la niña salieron a buscarla, y la encontraron totalmente descuartizada, junto a un charco de sangre y un machete de cacha negra.
La pequeña fue enterrada y se levantó una capilla, la cual a pesar de tener más de 100 años está bien cuidada, mucha gente asegura que todavía se puede ver el fantasma de la niña jugando por esos lugares.
Los ranchos del Zacatón y Arroyo Hondo ya no existen, y los pueblos del triunfo y san Antonio se han visto disminuidos por la salida de sus habitantes en busca de mejores oportunidades a La Paz o los Cabos.
Pero aun así siendo un pueblo característico de nuestro estado, recibe visitantes para disfrutar de algunas historias, y comida tradicional.
La leyenda de la Saurina del Zacatón o la Niña vidente del triunfo, sin duda es parte muy importante del folklor y cultura de Baja California Sur, con esa mezcla mágica de eventos reales y algunos increíbles que recorren la voz de los habitantes a veces tocando la fantasía.

Esta versión de la muchas veces contada leyenda fue consultada en la publicación llamada “Nosotras” numero 13 noviembre de 1979, resguardada en el Archivo Histórico Pablo L. Martinez.

Compartida por: Gilberto Manuel Ortega Aviles