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Este dios bélico por excelencia era hijo de Zeus y de Hera o Juno. Este hijo fue tan revoltoso, bárbaro y cruel, que se hizo odioso a los mismos dioses.

Hay quien dice que primitivamente había sido el dios de la tempestad; pero todos le conocen preferentemente por el dios de la guerra en lo que èsta tiene de bestial, de implacable, de feroz e inhumana. Guerrero ante todo y sobre todo, Ares gozaba en impulsar a la lucha a los hombres, ayudado por la terrible Belona o Enio, que unos dicen que fue su hermana y otros su esposa.

Además de su mujer, el dios de la guerra iba siempre acompañado de Deimos (El Espanto) y de Fobos (El Terror), ambos hijos suyos; de Eris (La Discordia), y de una multitud de demonios que le servían de escuderos, caballerizos y servidores.

Sin embargo, resulta curioso observar que, pese a ser el dios de la guerra y de las batallas, en la mayor parte de sus leyendas guerreras siempre era vencido. Le venció Atenea, lo venció Heracles, le vencieron los Alodai, y le vencieron hasta hombres, por ejemplo, Diomedes, aun cuando este último estuvo apoyado por Atenea.

Oto y el fornido Efialtes, hijos de Alodai o Aloco, se apoderaron de Ares en una tremenda lucha, le tuvieron trece meses atado con fuertes cadenas y una tinaja de bronce, y “allí hubiera perecido el dios insaciable de combates, si su madrastra, la bellísima Erìbea, no hubiese participado el caso a Mercurio, quién saco furtivamente de la cárcel a Marte casi exàmine, pues las crueles ataduras le agobiaban”.

          Este es uno de los desacatos o atrevimientos que los dioses tienen que tolerar, a veces, a los hombres.

Estas palabras las pronunció, ante su hija Venus, la bella Dione, hija del Océano y amante de Zeus, al ser ligeramente herida por el guerrero Diomedes.

Otro episodio muy conocido fue el que le aconteció a Marte con el herrero divino. Parece el colmo de las paradojas que al feo y cojo Hefaistos le hubiera dado a Venus por esposa Zeus, cuando él mismo y todos los demás dioses estaban enamorados de ella. Pero, según cuentan, esa boda ridícula fue el castigo que el rey de los dioses y de los hombres le impuso a la orgullosa beldad por haberle despreciado.

Sea como fuese, el hecho es que aquel matrimonio no podía de ningún modo ser feliz, por lo que el día que el glorioso barbilindo Marte quiso, Afrodita se entregó a él, burlándose del sucio y feo marido, habilísimo forjador, ocupado constantemente en mantener el fuego de su fragua, allá en las montañas de la tierra, lo que Venus le debía parecer poco divertido.

Ares iba a visitar a su amada por las noches. Pero temeroso de que el Sol, que todo lo ve, les sorprendiera juntos, tenía un amigo, llamado Alectrion, encargado de avisarle el despuntar el alba. Mas una noche el vigilante se quedo dormido y el Sol, que se enteró de cuanto Marte quería ocultarle, corrió inmediatamente con el soplo a Vulcano.

En castigo de su olvido, Alectrion fue transformado en gallo. Y desde entonces no deja nunca de anunciar con anticipación la salida del rey de los astros. La cresta que orgullosamente ostenta no es mas que el recuerdo de su perdido almete de guerrero.

En cuanto a Hefaistos, ya es sabido que su venganza fue cosa nunca vista, ni antes ni después. Fríamente, llevando al colmo su habilidad de perfecto artífice, fabrico una finísima red de hierro irrompibles hilos, la coloco sobre el lecho de los adúlteros de modo que no pudiera verse, y en el momento oportuno la hizo caer sobre los amantes, aprisionándolos.

Inmediatamente convoco a todos los dioses, que vieron el pasmoso ardid, celebrándolo con carcajadas y chistes. Lo mas prosaico y positivista de este asunto es que Vulcano no solo clamó para que se le hiciera justicia, sino exigió también una indemnización.

Sin embargo, desconfiado de que Marte llegara a pagarle esa indemnización que a toda costa reclamaba y que el otro le prometiera, fue preciso que Poseidón se ofreciese como fiador. Y hasta que Vulcano, el marido burlado, no tuvo esta seguridad, no deshizo la red, libertando a la pareja de amantes.

Claro que quien interesaba a Neptuno no era Marte, sino la hermosa Venus, que como es sabido había nacido de la espuma del mar.

Afrodita huyó en seguida, avergonzada, refugiándose en la isla Chipre, donde su culto se hizo muy celebre. Ares, por su parte, se marchó airado a la salvaje Tracia.

También tuvo Marte numerosos amores con mujeres mortales. Y los hijos que tuvo con ellas fueron todos violentos, inhospitalarios, bandidos que eran amantes de entregarse a actos de violencia y de crueldad.

El dios romano, Marte, fue identificado con el Ares griego.

 

Bibliografía

Repollés, J. (1979). Las Mejores Leyendas Mitológicas. España: Editorial Bruguera, S.A

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Poseidón, dios del agua, especialmente del mar, pero también de ríos, arroyos, lagos, manantiales y fuentes, era uno de los de los grandes dioses del Olimpo.

Al igual que Zeus y Hades había nacido de la pareja Cronos y Rea, siendo según la tradición, el mayor de los tres hermanos, aunque luego, en virtud siempre del antropomorfismo, se consideraba a Zeus como el primogénito.

Como ya es sabido, después de ser vencidos los Titanes y Gigantes y al hacer el reparto del mundo, botín obtenido por la victoria, a Poseidón le correspondió la soberanía de todo el elemento líquido, fuese cual fuese su origen.

En la Ilíada se lee: “Tres pasos dio, haciendo retemblar las altas colinas y las espesas selvas bajo sus inmortales pies; al cuarto llegó al termino de su viaje, a Aigai. Allí, en las profundidades del mar tenía magníficos palacios de oro, resplandecientes a indestructibles”.

Sí, Poseidón habitaba en el fondo del mar, en su hermoso palacio de Aigai. Iba siempre armado de un tridente, que era su arma favorita y la utilizaba para todo: para levantar las olas del mar, para hacer brotar fuentes y manantiales, aparecer pozos y lagos y para provocar terremotos.

Sus vastos dominios los recorría en un carro arrastrado por impetuosos corceles, imagen de las olas espumantes que se empujan obligadas por el viento.

Por esto, el animal que se consagró preferentemente a Poseidón fue el caballo. Recuérdese, por ejemplo, que la unión de Poseidón y Medusa nació Pegaso, el caballo alado.

Sobre los amores de Poseidón hay varias versiones. Una de ellas se refiere que enamorado locamente de Amfitrite, una de las Nereidas, la raptó un día que esta jugaba con sus hermanas cerca de la isla de Naxos.

Otra cuenta que la hermosa joven, que se sabía amada por el dios de las aguas, le rehuía siempre por simple pudor. De tal modo que, en cierta ocasión, fue a esconderse más allá de las Columnas de Hércules, es decir, al otro lado del mar.

No conforme con esto, el enamorado Poseidón mando a los delfines en su busca y uno de ellos, que la encontró, la persuadió y la trajo consigo para ser esposa del dios del tridente.

Las Nereidas, divinidades marinas, personificación de las olas del mar, eran hijas de Nereus y de Doris, una de las hijas de Okèanos. Poseidón, por tanto, era a la vez que esposo el abuelo de Amfitrite.

Generalmente las Nereidas eran cincuenta, aunque a veces se las hacia llegar hasta cien. Vivian en el fondo del mar, en el palacio de su padre, sentadas en tronos de oro. Empleaban el tiempo hilando, tejiendo y bailando. Las más conocidas son Tetis, la madre de Aquiles, al que tuvo con Peleus; Amfitrite, la esposa de Poseidón; Galatea, amada por Polifemo, el ciclope siciliano de cuerpo monstruoso.

El papel de Amitifrie junto a Poseidón era el mismo que el de Hera con Zeus: el de esposa legitima y engañada. En efecto, porque si Zeus cometió muchas infidelidades, puede decirse que comparado con su hermano casi fue un modelo marido.

Desde luego pocos dioses tuvieron tantas amantes como Poseidón, y una progenie tan cumplida. Se dice que una de ellas fue Halia, la hermana de los Telchines, especie de demonios de Rodas, que, al parecer, le había criado. Enamorado de ella, la hizo madre de seis hijos varones y de una hembra que se llamó Rodos. Luego se llamó Rodas a la tierra o cuna de tan fecundos amores.

Amìmone era una de las cincuenta hijas del rey Dànaos y de Europe. Dànaos dejó Libia y fue a instalarse en Argos. Pero el país carecía de agua, porque Poseidón, furioso a causa de que le hubiese sido atribuido a Hera, le había desprovisto de su elemento.

Entonces Dànaos envió a sus hijas en busca del precioso líquido. Amìmone partió, como sus hermanas, cada una en una dirección. Cansada de andar, terminó por dormirse, rendida, en pleno campo, ocasión que aprovecho un sátiro para intentar violarla. La joven, defendiéndose, tiró el tridente al sátiro que pudo evitarlo y huyó, y el arma, chocando con una roca, hizo brotar un magnifico chorro de agua.

Amìmone, agradecida, concedió entonces al dios lo que había negado al sátiro. De su unión nació un hijo llamado Nauplios, que fundó posteriormente la ciudad de su nombre.

Famosas son también las relaciones amorosas-violentas de Poseidón con su hermana Demeter, y las mantenidas con Medusa, una de las Gorgo o Gorgonas. Estas eran hijas de Forcis y Esto, su propia hermana. Además de las Gorgo, tuvieron a las Forquides y a un dragón.

Las Forquides, llamadas también Graiai, nunca fueron jóvenes: habían nacido viejas. Eran tres y no poseían más que un ojo y un diente, que se prestaban sucesivamente. Vivían en el país de la noche, donde jamás brillaba el sol. Su misión consistía en guardar el camino que conducía a las Gorgo, para que nadie llegase hasta ellas.

Las Gorgo eran tres igualmente: Steno, Eurìale y Medusa. Las dos primeras eran inmortales; la última, mortal. Pero èsta es la Gorgona por excelencia. Las cabezas de estos tres monstruos estaban coronadas de serpientes, sus dientes eran como colmillos de jabalí, sus manos, de bronce y sus alas, de oro. La mirada de sus ojos era tan espantosa que transformaban en piedra a quienes osaban desafiarla. Hasta los dioses inmortales huían de ellas aterrados.

Tan solo Poseidón no tuvo miedo de unirse a Medusa, a la que dejó encinta. Al matarla luego Perse, de su sangre salieron Pegaso, el caballo alado, Chrisaor, “el hombre de la espada de oro”, hijos de Poseidón, dios especializado en la creación de monstruos.

Efectivamente, Poseidón no engendró, en general, sino monstruos y bandidos. De todos sus hijos, el héroe más digno de tal nombre fue Tese. En cuanto a los demás, son famosos Kèrkopes, los Aloadal, Polifermo, el celebre Cíclope, el gigante Antaìos, Lamos, el gigante antropófago, el bandido Kerkion, el asesino Skiron, Orión, el cazador maldito…

De la unión de Poseidón con Amfitrite nacieron varios hijos de los cuales el más conocido es Tritón. Más tarde, al enamorarse Poseidón de Skille, Amfitrite consiguió convertirla, mediante un filtro mágico que le dio Kirke, en un monstruo de seis cabezas y doce pies, cuya parte inferior estaba rodeada de seis perros rabiosos que devoraban todo lo que estaba a su alcance.

Tritón, por su parte, estaba dotado, como todos los genios marinos, del don de la profecía. Los episodios principales de su vida, aparte sus aventuras amorosas con las Nereidas fueron sus luchas con Herakles y con Dionisios. Estos dos consiguieron dominar al monstruo Tritón. Se dice que para vencerle bastaba darle una crátera de vino, pues la bebía y caía dormido.

Cuenta Platón en el Timaios y sobre todo en el Kritias que cuando los dioses se distribuyeron la tierra, Atlantis (la Atlántida) le correspondió a Poseidón. En esta isla, situada delante de las Columnas de Hércules, según se salía del Mediterráneo para entrar en el Atlántico, vivía una joven huérfana, llamada Klito, de la que se enamoró Poseidón. Con ella, que habitaba huérfana en la montaña central de la isla, vivió mucho tiempo, haciéndola cinco veces madre de dos gemelos. Poseidón dio al mayor, llamado Atlas, la superioridad.

Neptuno es el dios latino equivalente a Poseidon.

Bibliografía

Repollés, J. (1979). Las Mejores Leyendas Mitológicas. España: Editorial Bruguera, S.A

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La diosa Hestia, como su nombre indica, era la personificación del hogar.

Dice Hesíodo que Hestia era la primera de los seis hijos que tuvieron Kronos y Rea, y por lo tanto, hermana de Demeter, Hera, Hades, Poseidón y Zeus.

El trono de Hestia era el “sitio central del Cosmo” y esté era inmutable. Allí permanecía la diosa sola, en reposo. Por consiguiente, era considerada como la Tierra colocada en el centro del Mundo, en el que permanecía estable e inmóvil, mientras que los demás cuerpos celestes cumplían sus revoluciones.

Si bien la figura simbólica de Hestia fue menos precisa que la de sus hermanos, su influencia fue ampliándose paulatinamente, pues a partir del humo de los sacrificios familiares, que unía la Tierra con el Cielo, y del fuego del hogar doméstico, llego a ser o a representar el fuego central de la Tierra y la Tierra misma.

Hestia o Vesta era una diosa virgen, pues obtuvo de Zeus el don de conservar su pureza. Y no hay duda de que mucho le debió costar conservarla, pues tanto Apolo como Poseidón la cortejaron insistentemente.

En efecto, Apolo, el Sol, que la contemplaba amorosamente durante todo el día, jamás podía unirse con ella. Condenado a recorrer sin cesar la bóveda celeste, acercabase cada día a Hestia, pero sin poder alcanzarla, puesto que acababa por hundirse en el Océano.

Poseidón, que también amaba a Hestia y la acariciaba con sus olas, lo más que hacia era rozar apenas su cuerpo divino, pues le estaba prohibido penetrar hasta el seno de la Tierra, donde residía la solitaria e inmóvil diosa.

Zeus también concedió a su hermana otros honores excepcionales, como el de recibir culto en los templos de todos los dioses y en todas las casas de los hombres.

La Vesta romana era una diosa que tenía los mismos caracteres y hasta el mismo nombre que la diosa griega, a la que equivalía en Roma.

Bibliografía

Repollés, J. (1979). Las Mejores Leyendas Mitológicas. España: Editorial Bruguera, S.A

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Nada más poético que la figura de la hermosa y legendaria Semìramis, la reina de Asiria que reconstruyó Babilonia y ordenó construir sus célebres jardines colgantes.

Cuéntese que era hija de la diosa o sacerdotisa Derceto, la cual concibió una fuerte pasión amorosa por un joven sacerdote, y dio a luz una niña.

Avergonzada de su debilidad, dejo abandonada a la recién nacida en un lugar solitario, mató a su amante y se arrojó a un lago, donde se convirtió en pez.

Pero el destino velo por la hermosa niña, preservándola de que las fieras la devorasen y procurando que no muriera de hambre y de frio. De esto último se encargaron las palomas que vivían en los huecos de las rocas, que cada día se cuidaban de darle calor y alimentarla con la leche, pan y queso que le traían en sus picos de los vecinos apriscos.

Intrigados los pastores por los continuos robos de las palomas, investigaron su causa y no tardaron en encontrar a la niña, que recibió el nombre de Semìramis, que significaba paloma.

El pastor Simmas, encargado de la ganadería real, adoptó a la bella muchacha y la crio. Semìramis tenía algo de los inmortales. Y era tan hermosa que no se la podía mirar sin enamorarse de ella. Yendo un día de caza, el intendente real la descubrió casualmente y, admirado de su sorprendente belleza, la llevo a palacio. Poco después, Semìramis se casaba con Oanes, gobernadora de Babilonia.

Un día, el esposo de Semìramis fue a la guerra que el rey Nino o Minos, rey de Asiria, había declarado a un pueblo enemigo. Ella se empeño en seguirle, ansiosa por conocer la emoción del combate. Y una vez en el campo de batalla, vestida de guerrero y en un momento en que parecía que la resistencia enemiga no se podía vencer, se puso al frente de las tropas asirías y las enardeció de tal modo que obtuvieron una resonante victoria.

A raíz de este hecho, el rey Nino, fundador del Imperio asirio y de su capital Nìnive, se enamoro de Semìramis, y no pudiendo resistir su atracción y haciendo uso de la pregorrativa regia se la arrebató a Oanes, el cual se suicidó bajo el peso de la pena, o fue cegado y encarcelado por el soberano.

Semìramis brilló en Nìnive como reina, y pronto mandó degollar a su segundo esposo. Nino, según unos, aunque otros dicen que el rey huyó asustado a Creta, viendo las costumbres licenciosas de su libidinosa y hermosísima mujer.

Muerto Nino, fue elevada al trono, donde imperó poderosa, esclavizando a los hombres con su fascinante mirada y logrando con su energía, valor en la guerra y buenas dotes de gobernante fundar un vasto imperio.

Las victorias y conquistas de Semìramis le proporcionaron inmensas riquezas, que la bella reina empleó en construir ciudades, embellecer Babilonia y erigir los célebres jardines colgantes, monumento cuya magnificencia y belleza legó su nombre a la posteridad y que figuraba como una de las siete maravillas del mundo antiguo.

Pero debido a que Semìramis se entregó también a los más refinados placeres, fue reprendida por sus hijos, a los que persiguió, pereciendo todos menos Ninyas, que llevo a cabo una guerra en contra suya.

Dice una versión que Semìramis fue derrotada por su propio hijo, pereciendo con sus huestes. Según otra, después de reinar cuarenta y dos años, atormentada interiormente por sus remordimientos, que le hacían ver en todas partes la sombra de Nino, se transformó en paloma, encaminándose a una bandada de estas aves hacia el cielo de la leyenda…

Semiramìs dejo así el floreciente imperio asirio al joven y voluptuoso Ninyas, que carecía de las cualidades de príncipe guerrero que había tenido su padre.

Bibliografía

Repollés, J. (1979). Las Mejores Leyendas Mitológicas. España: Editorial Bruguera, S.A

Hoy te he soñado, con tu clásica sonrisa, tu mirada fija en mí y lograr sentir ese desborde de amor,

Hoy te he soñado, dándome una lección de vida nuevamente,

Hoy te he soñado, y no deseo perderte,

Mi viejita linda, me has dado todo lo que necesito, he sido y dado lo mejor que he tenido dentro de mí, fuiste la primera de quererme con todos mis defectos, y le enseñaste a ella, si a ella mi pareja de vida quererme igual o más fuerte,

Hoy te he soñado, dándoles lecciones de vida a las mujeres que me rodean,

Hoy te he soñado, siendo el mejor ejemplo que se puede seguir,

Hoy te he soñado, y deseo de corazón que siempre siga así,

Hoy te he soñado, sacándome del infierno que muchas veces había vivido,

Veo en mi sueño como transformas en bien toda la maldad que me rodeaba, veo en mi sueño tus caricias de amor que me ofreces cuando caigo, veo en mi sueño como me levantas cada vez que me desmorono, porque tu creíste en mí, y ahora poseo ocho ángeles que me cuidan…que son un vivo ejemplo de ti…

Hoy te he soñado, ayudándome con una personita más que vino a revolotear mi vida,

Hoy te he soñado, sonriéndole a mi pareja de vida, gracias por quererla tanto como yo a ti,

Hoy te he soñado, a ti cada una de mis hermanas, viéndolas volverse en la luz y guía para sus retoños de amor,

Hoy las he soñado, mis futuras mamás que llenan de alegría mis días, cuando veo su arte, su escritura, sus logros, sus premios, las amo…

Gracias mi precioso tesoro, por haber venido a cambiar mi vida, gracias mi chiquita linda por hacerme reír con todas tus ocurrencias, gracias amor por ser tan tolerante, gracias amor…por ser todo lo que eres…gracias mi amiga, esposa…mi vida…gracias por estar en mi, gracias por realizarme como hombre, por volverme lo que tanto había anhelado…gracias por hacerme papá…

Gracias a mi nuevo angelito, por dejarme ser parte de tu vida, dejarme amarte, porque contigo deseo ser mejor…

Gracias a todas, que tengan un feliz día…

Compartida por:

Mr. J

La Semana Santa comienza con la celebración el domingo anterior al Viernes Santo de la Entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalén o Domingo de Ramos.

La Semana Santa es la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret. Por eso, es un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas. Da comienzo con el Domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección, aunque su celebración suele iniciarse en varios lugares el viernes anterior (Viernes de Dolores). La fecha de la celebración es variable (entre marzo y abril según el año) ya que depende del calendario lunar. La Semana Santa va precedida por la Cuaresma, que finaliza en la Semana de Pasión donde se celebra la eucaristía en el Jueves Santo, se conmemora la Crucifixión de Jesús el Viernes Santo y la Resurrección en la Vigilia Pascual durante la noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección. Durante la Semana Santa tienen lugar numerosas muestras de religiosidad popular a lo largo de todo el mundo, destacando las procesiones y las representaciones de la Pasión.

Por tratarse de una semana muy importante al nivel espiritual para los católicos, también para ellos representan mucho peligro ya que las fuerzas oscuras también atacan.

Esto ha desarrollado en muchas leyendas o historias, donde muchas personas aseguran que por faltarle el respeto a estos días de ayuno y reflexión, han sufrido la apariciones de fantasmas, criaturas aterradoras o inclusive el mismo diablo.

Existen muchas leyendas de lo que te puede pasar si en lugar de rezar y reflexionar te puede pasar, pero la más curiosa y muy utilizada anteriormente en nuestro estado, es la que narra que si en estos días te vas a nadar a un lago, rio o al mar, te puedes convertir en pez o en sirena.

Las sirenas son criaturas marinas mitológicas pertenecientes a las leyendas y al folclore Originalmente, en la Antigüedad clásica, se las representaba como seres híbridos con rostro o torso de mujer y cuerpo de ave (similares al Ba de la mitología egipcia) que habitaban en una isla rocosa; a partir de la Edad Media adquirieron apariencia pisciforme: hermosas mujeres con cola de pez en lugar de piernas que moraban en las profundidades. En ambos casos se les atribuía una irresistible voz melodiosa con la que atraían fatalmente a los marineros.

En Baja california el mito de las sirenas no es exlcusivo de semana santa ya que muchos registros avisan de su “supuesto” avistamiento.

El primer avistamiento de una criatura tipo sirena fue el reportado por Hernando Grijalva, explorador español quien describió en su viaje por la península de Baja California, a un ‘hombre marino’, el cual se regocijaba de la misma manera que un mono, zambulléndose y bañándose con las manos, y mirando a la gente como si tuviera sentido.

De regreso volvió a ver a la criatura y no solo anoto en su bitácora la experiencia y dibujo la criatura.

«De igual forma, «El Pez Mujer», curioso espécimen encontrado por el jesuita padre Ignacio Tirsh en la antigua llamada Bahía de Palmas, en el año 1764. Cabe señalar que este personaje fue un curioso observador de la naturaleza y criaturas en Baja California; actualmente, sus dibujos se encuentran en un museo en Checoslovaquia, de ahí su importancia»

El padre Victoriano Arnés también contribuyó al mito al realizar la descripción de acuerdo con un espécimen seco encontrado por él, la descripción que transcribe de Miguel del Barco es la siguiente: «El Pez Mulier (mujer) tenía la figura de una mujer de medio cuerpo para arriba, y de pescado común de medio para abajo. Como lo hayamos seco y aplastado como un bacalao, no se pudo hacer mucha anatomía. No obstante, parecía una cara, un cuello y hombros y pecho blanco como si llevara una costilla, y tuviera descubiertos los pechos, aunque no recuerdo si se distinguían pezones. Lo demás estaba cubierto de escamas, y remataba en cola como otros peces. Su grandor sería de dos palmos, y de a proporción de ancho, a semejanza de un bacalao; no se descubrían brazos ni cabellos. Lo hallamos en la playa en el diámetro opuesto a mi misión de Santa María, en el mar del sur, en una ensenada que se forma al fin del arroyo llamado catabiña»

Compartida por: Gilberto Ortega Aviles

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Ulises, hijo de Laertes y de Anticlea, era rey de la Isla de Itaca y de la de Lulicio. Cuando nació, sus padres rogaron a su abuelo Antolico, hijo de Mercurio, que le pusiese nombre, y éste contestó:

  • Fui en otros tiempos el terror de la tierra. Que de ahí se deduzca el nombre del niño, y que se llame Ulises, que significa ser «ser temido».

Sin duda fue un principe sagaz, astuto y prudente, que en guerra de Troya contribuyó más al triunfo de los griegos con su astucia que lo hicieron los otros con sus proezas.

Llegó un momento en que el ejército griego ya estaba realmente agotado de sostener el cerco de la ciudad troyana, así como de las múltiples e infructuosas batallas que se estaban liberando para conquistarla.

Fue entonces cuando el adivino Calcas convocó una asamblea de los héroes y jefes del ejército, en la que indicó:

  • No sigás tratando de apoderaros de Troya por la fuerza, debéis utilizar la astucia.

Todos los reunidos estuvieron mucho rato cavilando, pero a nadie se le ocurría un medio. Entonces, el astuto Ulises concibió una temeraria estratagema, que fue rápidamente aceptada por todos. Les dijo:

  • Construiremos un enorme caballo de madera en cuyo interior colocaremos a los héroes griegos. El resto de las tropas se retirará, en los barcos, a la isla de Ténedos, una vez hayamos quemado todo lo que reste del campamento. Al ver que abandonamos el campo, los troyanos saldrán confiados de su ciudad y mirarán curiosos el caballo. Sólo un griego permanecerá junto a él, un héroe a quien nadie en Troya conozca, y dirá a los troyanos que tuvo que escapar de los griegos porque éstos le querian sacrificar a los dioses con el fin de tener un buen regreso. Para esto se esconderá debajo del caballo de madera, que estará consagrado a la protectora de los griegos, la diosa Atenea, no saliendo de su escondite hasta que vea salir a los argivos. Entonces, los troyanos confiarán en él y le conducirán, junto con el caballo, a su ciudad y cuando éstos se encuentren durmiendo, a una señal suya, abandonaremos nuestro escondrijo, haremos una señal a nuestros soldados escondidos en Ténedos, abriremos las puertas de la ciudad y procederemos inmediatamente a su incendio y destrucción.

Solamente los héroes Filoctetes y Neoptolemo se opusieron a este proyecto, considerando que no era propio de los griegos utilizar la astucia, sino el arrojo y el valor, para rendir Troya. Pero el adivino Calcas comentó:

  • Pensad que todo el valor y el arrojo de Aquiles no han conseguido rendir la ciudad.

Todos se retiraron a descansar, con el propósito de llevar a cabo la estratagema propuesta por Ulises. Y en el curso de aquella noche, la diosa Atenea se acercó al lugar donde dormía el griego Epeo, famoso por su habilidad, y le ordenó:

  • A ti te encargo de construir el caballo que entrará en Troya.

Epeo tan sólo tardó tres días en hacerlo, al cabo de los cuales se obra causó la admiración de todos por su buen parecido y colosal altura.

Una vez terminado el caballo, todos los héroes quisieron entrar en él. Entre los muchos que penetraron en su interior figuraban el hijo de Aquiles, Neoptolemo, Menelao, Diomedes, Ayax, Filoctetes, etc.

Quedó encargado del caballo un tal Sinón, héroe perfectamente desconocido por todos.

El artista Epeo, constructor del caballo, fue el último en entrar en su interior, cerrando tras sí la disimulada puerta.

A continuación, los demás griegos se apresuraron en levantar y destruir el campo, dirigiéndose a toda prisa a la isla de Ténedos para ocultarse en ella.

Todo ocurrió tal como Ulises había previsto. Horas más tarde, la ciudad de Troya caía en poder de los griegos.

 

Bibliografía

Repollés, J. (1979). Las Mejores Leyendas Mitológicas. España: Editorial Bruguera, S.A

Primero como espíritu guardián y luego como entidad maligna, el nahual fue una de las figuras más importantes de la cosmovisión de los pueblos prehispánicos.

Existen una gran variedad de seres sobrenaturales que en las noches recorren los caminos rurales o las calles citadinas. Espectros del folclor popular como “La Llorona” o el “Charro Negro” deambulan asustando a quien haya actuado mal o a cualquier escéptico que los desafié. Pero entes destaca uno de raíces prehispánicas: el nahual o nagual – palabra de origen náhuatl que deriva de nahualli, “disfrazarse”, aunque también se traduce como “doble” o “proyectado” -. No se trata precisamente de un ser de otro mundo, sino de un hombre común capaz de adoptar la forma de algún animal fantástico, don que bien pudo adquirir o en su defecto, nacer con él para convertirse en un gran perro negro con voraces ojos de fuego, una serpiente que habla o un burro sin cola ni orejas.

Hay cientos de historias que relatan sus apariciones, e incluso en la actualidad son muy populares los encuentros con ellos. Sobre todo, en las zonas rurales no faltan los pobladores que afirman haber visto una extraña bestia (gato, mula, etc.) cuyo rostro de pronto se transformó en el de un humano, o ser victima de sus malignos poderes; otros aseguran haber matado a uno creyendo que se trataba de un animal, y llevarse el susto de sus vidas tras ver el cadáver de un hombre. Sobra aclarar que de estas historias jamás quedan registros materiales, sólo el juramento de aquel que supuestamente “lo vivió”.

De lo que si hay pruebas es del origen de la leyenda. Más que un cuento para asustar incautos, su presencia encubre un interesante aspecto de la cosmovisión de los pueblos mesoamericanos. El antropólogo Francisco Rivas Castro, especialista en tradición oral del Instituto Nacional de Antropología e Historia, ha estudiado diversos códices en los que considera que estos seres aparecen – el códice Laud, el Fejervàry-Mayer y el códice Borbónico, junto con el Lienzo de Ihuitlàn del siglo XVI – y explica que el “nahual” esta presente en la tradición mexicana desde hace más de 3000 años; su figura, afirma, era para las culturas prehispánicas uno de los elementos de mayor relevancia espiritual. “A diferencia de los nahuales que hoy conocemos, en el pasado era un espíritu compañero, un guardián que todas y cada una de las personas poseía junto con la “tona”- “el calor de la vida, algo parecido al alma en la cultura cristiana –“, menciona este investigador interesado en rescatar y dignificar la imagen de los nahuales.

De esta manera ambos, “tona” y “nahual”, conviven en cada hombre, mujer y niño sin excepción, bajo la forma de un animal, que puede ser desde un pequeño ratón, hasta un enorme cocodrilo, o algún fenómeno o elemento natural, como la lluvia, el frio, el granizo, fuertes vientos e incluso los astros. Él era el encargado de cuidar y guiar a las personas a lo largo de su vida, por lo que entre hombres y nahuales existía un profundo vinculo que se rompía sólo con la muerte. Fue un historiador mexicano Alfredo López Austin (nacido en 1936) quien recuperaría esta faceta del nahual como ente protector y no como espectro diabólico.

Su connotación prehispánica es en general positiva, pero también se sabe de nahuales oscuros que causaban daño y hacían tomar decisiones equivocadas a sus compañeros humanos, así como de otros con la capacidad de transformarse en sus nahuales a voluntad. Según fray Toribio de Benavente – “Motolinea” (1482-1568)-, quienes poseían el don de la transmutación eran encargados de resguardar el conocimiento y protectores de la comunidad, por lo que ocupaban un lugar privilegiado. Estas personas por lo general eran hechiceros o sacerdotes, “pero a diferencia de lo que hoy comúnmente se cree, su función no era la de asustar o robar, sino proteger espacios sagrados y ser un vinculo con el mundo natural”, señala Rivas Castro. En la época antigua el nahual era “ojo” y “garra”. Ojo porque vigilaba que todo estuviera en orden, y garra porque tenia el poder de castigar aquellos que transgredían las reglas, menciona, citando un texto fray Juan Torquemada (1557 – 1624), “eran ellos quienes impartían las justicia”

Pero los nahuales tenían otras habilidades – también podían manejar la lluvia o el granizo según lo requirieran las cosechas (temperos), eran curanderos y dominaban el arte de la adivinación -, de las cuales dan cuenta algunos cronistas de la época como el sacerdote Hermano Ruiz de Alarcón, hermano del famoso dramaturgo Juan Ruiz de Alarcón, y el misionero español Jacinto de la Serna (1600 – 1681). Este ultimo refiere en su Tratado de las idolatrías, supersticiones y costumbres la historia de Quilaztli, una nahuala que se enfrento a los conquistadores en forma de águila, y deja asentado al respecto que, dado que el nahual y el hombre están unidos, si alguno de los dos muere o es herido, tal condición se reflejara sin duda en el otro.

Con la llegada de los españoles la imagen de estos espíritus cambiaría de modo radical debido a la supresión de las idolatrías ejercida por el cristianismo. De la unión de las creencias indígenas y europeas se formaría un hibrido que derivó en la representación actual que tenemos de los nahuales, conservando su función de elementos de control de las conductas sociales: “ojo” y la “garra”, como expresa Rivas. Así, el nahual se aparece para castigar a los impuros de corazón, a los mentirosos o a los lujuriosos – es el caso de las nahualas que se convierten en hermosas mujeres con cara de caballo -; pero al tratarse de un ente que ha hecho un pacto con el demonio, según la tradición colonial, debe ser repudiado. Desde hace 500 años comenzó a perder su significado como guardián, guía y compañero hasta la muerte.

Bibliografía

Extractos sacados de Muy Interesante (2016). Mitos y Leyendas.  Editorial GyJ Televisa S.A. DE C.V

En todos los trabajos donde he estado siempre existe una niña o niño fantasma, ese espíritu que todos juran haber visto, como repito, regularmente es la representación de una figura infantil…te relatan historias, te hacen bromas, te juran haberla visto…

Bueno, pues dentro de tanta historia, me sucede lo siguiente –

Entro a la oficina por la mañana, una casa antigua y pintoresca de una de las zonas residenciales de donde vivo, son las 5:00 am, teníamos una entrega que hacer, así que nos juntamos muy temprano para afinar unos últimos detalles…llego a mi oficina, sin necesidad de prender la luz, se sentía delicioso tener una luz tenue, hasta una pequeña oscuridad cálida, coloque un poco de música, y cuando estaba iniciando la computadora…escucho afuera de mi puerta unos pequeños pasos correr, que suben las gradas al segundo nivel y sentí haber escuchado una pequeña sonrisa…sin embargo no le puse atención, pensé en un momento que era algún animal y mi cabeza me estaba jugando una mala broma…

Comienzo a revisar el reporte final, dándole unos últimos ajustes, cuando escucho la risa de un bebe, a lo que pensé que me habían llegado a visitar, usualmente, me llevan de visita a mi hija de 6 meses al trabajo, pero cuando me di cuenta de la hora, 5:46 am, honestamente, a cualquiera le hubiera parecido un poco extraño que te visiten a esa hora…así que me levanté, y seguí las risas…

…estas venían del piso de arriba, lo que me intrigo aún más, subí poco a poco y todas las puertas de las oficinas de arriba estaban cerradas, probé cada una de ellas y permanecían con llave, cuando escuche de nuevo las risas de un bebe, dentro de la sala de reuniones…como puedo, bajo corriendo a buscar las llaves dentro de mi mochila, después de tanta lucha al final las encuentro…subo de nuevo…escucho de nuevo las risas, y un balbuceo repitiendo una y otra vez “pa, pa, pa, pa»…

…luego de buscar desesperadamente la llave y encontrarla, logro abrir la puerta…la sala de reuniones esta oscura, las cortinas cerradas…una mesa de vidrio en el centro y atreves de ella, veo la silueta de un bebe sentado en el piso, lo que sin duda causo mucha curiosidad y hasta cierto punto un malestar exagerado…”quien en su sano juicio deja un bebe aquí”….comienzo a caminar a él, pero mis movimientos son cada vez más lentos, cuanto llego a casi un metro del infante, este me voltea a ver, con un brillo inexplicable en sus ojos, podría jurar que a veces se le miraban como rojos, se le comienza a dibujar una pequeña sonrisa en su rostro, este sin ninguna ayuda se levanta…y me señala…el muy lindo “pa, pa, pa, pa…”…cambio por un “serás mío” …mi corazón se disparó de un temor incontrolable…trate de retroceder y buscar la puerta, no podía moverme…no sabía que hacer…no podía pensar con claridad…un olor muy extraño lleno el lugar…
Tome valor…corrí contra el bebe, cerré los ojos, y con lágrimas en ellos…lo abrace con todas mis fuerzas… sentí como me comenzaba a morder…a gritar…las únicas palabras que pude pronunciar fueron, “mi amor lindo, ¡te amo!!…

…abrí los ojos llenos de lágrimas y recostado sobre mi escritorio, voltee a ver el reloj…5:47 am…no fue precisamente una niña…fuiste tù, mi niño, mi angel…

Compartida y escrita por: Mr. J

Voy entrando en un sueño profundo, poco a poco, me adentro a un camino al cual, yo sé que no tengo retorno, me siento perdido y no entiendo qué hacer, aun asi continuo caminando, siento que mi vida pende de un hilo…y solo te quiero a ti…te extraño, y un recuerdo te has vuelto, memorias que vienen conmigo al cerrar los ojos y deseos de volver a vivirlos…
…Tal vez, te veo, te escucho, te respiro…nada está perdido, no he aprendido a vivir sin ti, te vuelves en mi mundo cada vez que te pienso, y sueño estar a tu lado, mi devoción la tienes…deseo gritar esta emoción interior que me rodea, quiero que el Mundo sepa que eres mi vida entera, no deseo más que estar allí para…
…tienes mi alma, tienes mi corazón…más ya no parece que tu lo sientas igual, no sé qué hacer para demostrar ese amor que al final fue para ti…
…abriste una parte de mí, que a nadie había querido enseñar, ahora a flor de piel tengo esos recuerdos y no entiendo como poderlos cerrar…me emociona sentir y a la vez dejar atrás un pasado que me ha atormentado, una vida de mierda, de la que poco a poco me he curado…he dejado de pedir, de suplicar…he aprendido a no creer, a no soñar, mas a materializar mis deseos…mi lealtad siempre la tendrás…y mi corazón en pedazos estará, y siempre tratando de sanar…gracias a tu falsedad…esos grandes ojos cafés, que me miraban con amor, cariño…y no como un espectro más….quisiera saber si todavía allí estas…en mi ser, mi alma y corazón o solo una ilusión de recuerdos serás…
…ese amor que compartimos, deseo que sigamos con esa unión de amor y no dejarnos jamás…

….

Preguntas si todavía estoy. Y lo mismo me pregunto yo…
¿Cansada luego de tanta incertidumbre, noches en vela y tantos miedos, por no querer perderte, me han hecho más fuerte, pero… acaso esto me ha cambiado?
Cuando te conocí, eras un sueño, un todo, nada me faltaba, más repentinamente, me dejaste, nos dejamos, dejamos de ser uno solo, esto me hizo vulnerable, me debilitó, me expuso, y me cambió…la que una vez conociste, se perdió…
Cambiada por lo desconocido, por no saber si actuar para mí o para ti, el «nosotros» no era más, que una ilusion…y se fue la mitad de mi esencia, mi felicidad, mi amor, tú, mi otra mitad…
…Perseguido por demonios que te asechan como lobos hambrientos, te has cansado y decidiste bajar la guardia, creíste poder volverte un lobo más, fácil de convertirte, difícil de volver… las fuerzas oscuras actuaron más y más rápido y fuerte en ti, pero yo siempre supe que volverías a mí…
…Tras duras, peleas y altibajos han logrado cuestionar hasta tu religión, eso que te ha caracterizado toda tu vida: todo lo puedo en cristo que me fortalece, se convierte ahora en: ¿todo lo puedo?…
…Cualquiera que sea tu batalla, Él no se rendirá a pelear por ti, toda la vida, luego de todo, sigues con vida y a El tengo que agradecer por nuestros caminos haber encontrado, de otra forma, ¿cómo nos habríamos cruzado?…
…ahora, vuelves a mí, mi amor primero, el caballero que conocí, ¿mis cicatrices me habrán cambiado? Seguro he sanado, en una persona fortalecida me he convertido, y así como mi independencia, mi control, mi ser ha crecido, mi amor por ti nunca se da por vencido, el amor que te tengo es más fuerte que lo que yo puedo controlar, este perdurará para siempre, y anhelo vivir así el resto de nuestras vidas…
Mis días llenas de propósito, y nuestra felicidad es mi meta diaria, mi compañero de vida, quien ilumina cada mañana y cada minuto con tu amor y tu paciencia, tu entendimiento y tu sonrisa… tus inseguridades son mi reto, ya que en ti creo y solo en ti, mi consejero, mi mejor amigo, mi…
…pero ¿cómo lograr que tú creas en ti mismo? Tu pasado no te define, es tu presente y futuro la persona que quieres llegar a ser, tu perseverancia y fortaleza…aún eres y serás mi sueño….

Compartida por: WE