Tag: amor

En todos los trabajos donde he estado siempre existe una niña o niño fantasma, ese espíritu que todos juran haber visto, como repito, regularmente es la representación de una figura infantil…te relatan historias, te hacen bromas, te juran haberla visto…

Bueno, pues dentro de tanta historia, me sucede lo siguiente –

Entro a la oficina por la mañana, una casa antigua y pintoresca de una de las zonas residenciales de donde vivo, son las 5:00 am, teníamos una entrega que hacer, así que nos juntamos muy temprano para afinar unos últimos detalles…llego a mi oficina, sin necesidad de prender la luz, se sentía delicioso tener una luz tenue, hasta una pequeña oscuridad cálida, coloque un poco de música, y cuando estaba iniciando la computadora…escucho afuera de mi puerta unos pequeños pasos correr, que suben las gradas al segundo nivel y sentí haber escuchado una pequeña sonrisa…sin embargo no le puse atención, pensé en un momento que era algún animal y mi cabeza me estaba jugando una mala broma…

Comienzo a revisar el reporte final, dándole unos últimos ajustes, cuando escucho la risa de un bebe, a lo que pensé que me habían llegado a visitar, usualmente, me llevan de visita a mi hija de 6 meses al trabajo, pero cuando me di cuenta de la hora, 5:46 am, honestamente, a cualquiera le hubiera parecido un poco extraño que te visiten a esa hora…así que me levanté, y seguí las risas…

…estas venían del piso de arriba, lo que me intrigo aún más, subí poco a poco y todas las puertas de las oficinas de arriba estaban cerradas, probé cada una de ellas y permanecían con llave, cuando escuche de nuevo las risas de un bebe, dentro de la sala de reuniones…como puedo, bajo corriendo a buscar las llaves dentro de mi mochila, después de tanta lucha al final las encuentro…subo de nuevo…escucho de nuevo las risas, y un balbuceo repitiendo una y otra vez “pa, pa, pa, pa»…

…luego de buscar desesperadamente la llave y encontrarla, logro abrir la puerta…la sala de reuniones esta oscura, las cortinas cerradas…una mesa de vidrio en el centro y atreves de ella, veo la silueta de un bebe sentado en el piso, lo que sin duda causo mucha curiosidad y hasta cierto punto un malestar exagerado…”quien en su sano juicio deja un bebe aquí”….comienzo a caminar a él, pero mis movimientos son cada vez más lentos, cuanto llego a casi un metro del infante, este me voltea a ver, con un brillo inexplicable en sus ojos, podría jurar que a veces se le miraban como rojos, se le comienza a dibujar una pequeña sonrisa en su rostro, este sin ninguna ayuda se levanta…y me señala…el muy lindo “pa, pa, pa, pa…”…cambio por un “serás mío” …mi corazón se disparó de un temor incontrolable…trate de retroceder y buscar la puerta, no podía moverme…no sabía que hacer…no podía pensar con claridad…un olor muy extraño lleno el lugar…
Tome valor…corrí contra el bebe, cerré los ojos, y con lágrimas en ellos…lo abrace con todas mis fuerzas… sentí como me comenzaba a morder…a gritar…las únicas palabras que pude pronunciar fueron, “mi amor lindo, ¡te amo!!…

…abrí los ojos llenos de lágrimas y recostado sobre mi escritorio, voltee a ver el reloj…5:47 am…no fue precisamente una niña…fuiste tù, mi niño, mi angel…

Compartida y escrita por: Mr. J

Voy entrando en un sueño profundo, poco a poco, me adentro a un camino al cual, yo sé que no tengo retorno, me siento perdido y no entiendo qué hacer, aun asi continuo caminando, siento que mi vida pende de un hilo…y solo te quiero a ti…te extraño, y un recuerdo te has vuelto, memorias que vienen conmigo al cerrar los ojos y deseos de volver a vivirlos…
…Tal vez, te veo, te escucho, te respiro…nada está perdido, no he aprendido a vivir sin ti, te vuelves en mi mundo cada vez que te pienso, y sueño estar a tu lado, mi devoción la tienes…deseo gritar esta emoción interior que me rodea, quiero que el Mundo sepa que eres mi vida entera, no deseo más que estar allí para…
…tienes mi alma, tienes mi corazón…más ya no parece que tu lo sientas igual, no sé qué hacer para demostrar ese amor que al final fue para ti…
…abriste una parte de mí, que a nadie había querido enseñar, ahora a flor de piel tengo esos recuerdos y no entiendo como poderlos cerrar…me emociona sentir y a la vez dejar atrás un pasado que me ha atormentado, una vida de mierda, de la que poco a poco me he curado…he dejado de pedir, de suplicar…he aprendido a no creer, a no soñar, mas a materializar mis deseos…mi lealtad siempre la tendrás…y mi corazón en pedazos estará, y siempre tratando de sanar…gracias a tu falsedad…esos grandes ojos cafés, que me miraban con amor, cariño…y no como un espectro más….quisiera saber si todavía allí estas…en mi ser, mi alma y corazón o solo una ilusión de recuerdos serás…
…ese amor que compartimos, deseo que sigamos con esa unión de amor y no dejarnos jamás…

….

Preguntas si todavía estoy. Y lo mismo me pregunto yo…
¿Cansada luego de tanta incertidumbre, noches en vela y tantos miedos, por no querer perderte, me han hecho más fuerte, pero… acaso esto me ha cambiado?
Cuando te conocí, eras un sueño, un todo, nada me faltaba, más repentinamente, me dejaste, nos dejamos, dejamos de ser uno solo, esto me hizo vulnerable, me debilitó, me expuso, y me cambió…la que una vez conociste, se perdió…
Cambiada por lo desconocido, por no saber si actuar para mí o para ti, el «nosotros» no era más, que una ilusion…y se fue la mitad de mi esencia, mi felicidad, mi amor, tú, mi otra mitad…
…Perseguido por demonios que te asechan como lobos hambrientos, te has cansado y decidiste bajar la guardia, creíste poder volverte un lobo más, fácil de convertirte, difícil de volver… las fuerzas oscuras actuaron más y más rápido y fuerte en ti, pero yo siempre supe que volverías a mí…
…Tras duras, peleas y altibajos han logrado cuestionar hasta tu religión, eso que te ha caracterizado toda tu vida: todo lo puedo en cristo que me fortalece, se convierte ahora en: ¿todo lo puedo?…
…Cualquiera que sea tu batalla, Él no se rendirá a pelear por ti, toda la vida, luego de todo, sigues con vida y a El tengo que agradecer por nuestros caminos haber encontrado, de otra forma, ¿cómo nos habríamos cruzado?…
…ahora, vuelves a mí, mi amor primero, el caballero que conocí, ¿mis cicatrices me habrán cambiado? Seguro he sanado, en una persona fortalecida me he convertido, y así como mi independencia, mi control, mi ser ha crecido, mi amor por ti nunca se da por vencido, el amor que te tengo es más fuerte que lo que yo puedo controlar, este perdurará para siempre, y anhelo vivir así el resto de nuestras vidas…
Mis días llenas de propósito, y nuestra felicidad es mi meta diaria, mi compañero de vida, quien ilumina cada mañana y cada minuto con tu amor y tu paciencia, tu entendimiento y tu sonrisa… tus inseguridades son mi reto, ya que en ti creo y solo en ti, mi consejero, mi mejor amigo, mi…
…pero ¿cómo lograr que tú creas en ti mismo? Tu pasado no te define, es tu presente y futuro la persona que quieres llegar a ser, tu perseverancia y fortaleza…aún eres y serás mi sueño….

Compartida por: WE

En la empresa donde estoy trabajando uno de los socios me dio la oportunidad de poder visitar un lugar bellísimo y escondido de mi hermoso país, después de 6 horas de viaje en carretera y 45 minutos en lancha, llegamos a una finca “El Paraíso Perdido” en medio de la nada, rodeados de océano y pantanos, pude divisar 6 ranchos de visitas, la casa patronal, una sección de hamacas, y un rancho adaptado a ser la cocina y comedor, al momento de mi llegada, nos esperaban los ayudantes de la finca (ósea el guardián y su familia), personas que al verlas sonreír no despiertan ningún tipo de malicia, más seguridad y un alma pura, ayudaron con mi equipaje; y evitar que casi me ahogara al bajarme de la lancha, tropezarme con la orilla de la misma y caer directo al mar, en ese momento una intrépida mano me agarro de la camisa y saco de un tirón a flote…(no puedo dejar de sonreír al recordarme de ese momento)

Me dieron el mejor hospedaje del lugar, algo sencillo, mas no faltaba ninguna comodidad en la misma, simplemente la vista era una maravilla, todo alrededor era tal y como dice el nombre un “Paraíso”; No había nadie más hospedado en la finca, que hermoso tener este lugar solo para mí, mi pensamiento, mi…un merecido descanso…forzosamente me desconecte del mundo, sin tecnología, casi no se lograba señal de celular, mucho menos Internet, tras lograr de alguna forma encontrar un lugar especial y cabe mencionar único lugar donde raras veces entraba señal, aprovechaba para ver que estaba sucediendo leyendo alguna red social, sin embargo era una paz, estar lejos de todo…olvidarse de todo…de todo…

Caí rendido la primera noche, y no precisamente por cargar mi equipaje, más por cargar una vida tan desordenada y mierda que he tenido, en ese lugar haber encontrado paz de una forma casi automática, fue genial; esa noche no recuerdo haber tenido las fuerzas de ni si quiera haber soñado…lo único que me movió fue haber escuchado que alguien murmuraba mi nombre varias veces, pero al despertar sentí que eran las olas del mar que lo repetían sin parar…

Cuando tuve la fuerza de abrir los ojos, sentí que había dormido una eternidad, eran las 6 de la mañana, a lo cual no existía más remedio que levantarme, sí, me sentía renovado…después de una ducha, donde no necesitas agua caliente, porque de por si sale caliente…me puse mi short, y salí a apreciar el lugar…era magnifico, no podía creer que estaba en medio de un reino pantanal, era indescriptible, aves que no había visto nunca, no digamos las plantas, esto no había tenido la oportunidad de apreciar como se debe el día que llegue, pudo haber sido por la hora, o porque simplemente venia maldiciendo que no tenía señal de celular; a través de unas palmeras y un ancla gigante puedes ver un camino que te lleva directo a ver la orilla del mar, el cual estaba como a 200 metros de la casa…¡fantástico!…que suerte la que tuve, fue lo único que paso por mi mente…

Llegue al comedor/cocina donde ya me estaban esperando unas damas muy simpáticas, una siendo la esposa del guardián y la otra la hija, Doña Dulce y Delmi, cuando me vieron sonrieron y muy amablemente me ofrecieron jugo de naranja, y una taza de café hervido,  preguntaron que quería desayunar, a lo que respondí que no importaba…lo que fuera más sencillo, al preguntar por el guardián, me comentaron que había salido a pescar…que no tardaba en regresar, que ellas estaban para ayudarme en lo que necesitara…el desayuno fue esplendido, me senté a la mesa y sirvieron una diversidad de platos, todos con un toque especial de la región, fue tanta comida que pregunte si había llegado alguien más, o esperábamos a otras personas…lo que respondieron con una negativa…no preste mucha atención, y seguí desayunando…

Ese fue un día de ocio completo, y por lo visto así serian el resto de días…caminar por la playa, horas de horas…ver a lo lejos las fincas de los vecinos…y kilómetros de arena, no podía imaginar el final…después de una mañana de descanso, llego el guardia (le dicen Chon, nunca supe su nombre) y se sentó a la par mía, preguntándome si necesitaba algo, que si todo estaba bien, a lo que solo pude decirle que todo era magnifico…él simplemente sonrió…

Le pregunte de la pesca que había visto que salía muy temprano, y me dijo que salen en la primera hora del día, para no perturbar el espíritu de ella, y ademas que los cuide en su lucha con el mar…

… ¿de ella? cuéntame más, le dije –

Pues mire, hace mucho tiempo aquí vivía un extranjero, un gringo así alto y canche, que tuvo una cría hembra con una de por aquí, este cuando supo que la había dejado preñada, se fue huyendo a la capital y no se supo de él…mientras que ella salió linda la muchacha, era distinta a muchas patojas de aquí, todos la pretendían, hacían cola para verla, le llegaban, pero ella no se dejaba de nadie, así paso el tiempo…hasta se llegó a pensar que estaba como embrujada, porque le caían todos los machos, de aquí, los mejores pescadores, los más fuertes, y así hasta los de más billete…y ella no les ponía atención…pero ella se miraba feliz…siempre se miraba feliz…aprendió a pescar, era así bien pilas, ayudaba en casa…cazaba en el pantano…era muy diferente a todas las mujeres de por aquí…pero a todos nos llega ese momento de enamoramiento, como dicen un roto para un descocido…y vino el hijo del dueño de la finca junto al faro…se conocieron en la playa, y ese mismo día él la hizo suya, allí en la arena…fue algo así como de magia, ambos se querían mucho…así muchísimo, ella pasaba todo el tiempo con él, y él no podía dejar de pensar en ella…se deseaban todo el tiempo…era un amor muy raro por aquí…al final de un tiempo, él quería llevarse a la niña a vivir con él en la capital…y salió a hacer todos los arreglos necesarios, para pedir su compromiso y al parecer quería desposar a la muchacha…ella no supo nada de él por un tiempo, y se miraba su desesperación y tristeza en su rostro…no dormía, no comía…lo esperaba sentada debajo del faro, día y noche…ya usted se dio cuenta que aquí no estamos muy comunicados, dice…después de tanto esperar…llego el chisme que lo habían visto en puerto…y venia en camino por la muchacha…al ella escuchar eso regreso a esa felicidad que la distinguía, la verdad todos nos alegramos por ella…imagínese…su gran amor venia por ella…el día que tomo la lancha para venir, hubo mal clima…pésimo clima…parecía que algo no quería que este enamorado llegara a su destino, muchos le dijeron que saliera otro día del puerto, pero él desesperado por ver a su amor…salió con dos lancheros expertos, de esos que todo lo pueden en el mar…y adivine ¿què paso?, esa lancha, esa única lancha que salió ese día, no llego a destino…los vientos arreciaron, las olas y marea era fuertísima…nunca habíamos pasado por una tempestad así, el mar entro hasta el canal del pantano…nos inundamos, fue algo nunca vivido aquí…lo más misterioso que así, como comenzó así termino, de inmediato salimos todos en lanchas, porque sabíamos que ellos venían en camino, a buscar…no le miento que buscamos, y buscamos, y buscamos por horas…y fue como si el mar se los hubiera tragado, fueron horas de horas, y nada…al regresar ella estaba en la orilla, tenía una mirada de esperanza, la cual cambio así inmediato, al ver nuestro regreso no triunfal…fue como si le hubiera sacado la vida en ese momento…y lloro…las comadres las trataron de consolar, y nada quería la niña…solo lloraba…no decía nada…muchos dicen que el rey del mar, celoso de ese amor le quito la oportunidad de ser feliz, porque el también amaba a la muchacha…

¿qué paso con la muchacha? – le pregunte

ah…si la muchacha…perdió el brillo, se hundió en tristeza y caminaba entre sollozos y lágrimas en la playa por mucho tiempo, tenía la mirada perdida en horizonte como queriendo encontrar a su amor…dicen que un día, se levantó en los primero rayos del sol, a “pescar”, ella sola tomo su lancha y partió, nunca se supo nada mas de ella…dicen por allí, que cuando paso la reventazón se tiro al mar y nado hasta lo más profundo buscando a su amado…después de que se perdió, pasaron cosas raras…dicen muchos escuchar su voz, llamando su nombre…pero solo aquellos que han perdido un amor, solo aquellos que aun lloran un amor, que tienen el corazón roto…muchos dicen que los llamados los hipnotizan, que llegan al mar y se tiran en busca de ese amor que los lastimo, o que no han olvidado…algunos que quedan vivos, juran haberla visto, en la orilla y que ella los salva de ahogarse, pero amanecen con grandes moretes en el cuerpo, medio ahogados en la orilla del faro, cabal donde ella se sentaba a esperar…pues, no sé, eso cuentan los que han quedado vivos…por eso tomamos la tradición de pedirle su ayuda en la pesca, su protección, y salir después de la hora que se estima que ella salió al mar, nunca antes…es de mala suerte…

…quede fascinado con la historia, no lograba sacarme de la mente como alguien podría llegar a amar tanto a alguien que dio su vida por estar con él, y seguramente estarán en el fondo del mar, riendo y amándose como se merecen…después sentí un escalofrió, ya que recordé de las voces que llamaron mi nombre una noche antes; la cabeza me comenzó a jugar de una manera no justa…ya que me acababan de romper el corazón, y no la he podido olvidar…

…esa noche sucedió, la historia se volvió realidad, me fui a recostar cuando sentí un manto suave acariciar mi espalda, no bien despierto escuche como me llamaban de nuevo, y eras tú, si tú la que me rompió el corazón, por la que pase noches en vela, y en algún momento llore otras más…te seguí, te busque…y efectivamente, sentía esa presión de irte a buscar, salí corriendo y llegue a la orilla del mar…me sentía completamente despierto, cuál fue mi sorpresa que cuando me tire a buscarte, no fue tu rostro el que vi, más el de una muchacha, con rasgos similares a los lugareños…era la muchacha de la historia, que me llevaba al mar…y no podía decir que no…trate, luche, ni mi mente, ni mi cuerpo me hacían caso…trate de gritar y no pude emitir un sonido; ya que era demasiado tarde, estaba tragando agua…me estaba ahogando, y fue cuando paso lo que al final me salvo, subí la mirada para decir adiós, cuando vi una silueta…y sentí como de alguna forma me tomaron del brazo, me jalaron de tal fuerza, que no pudieron contenerme bajo el agua…lo otro que recuerdo, es que sentí tu aroma, y tu dulce voz diciéndome: – “no es tu momento aun”…entre abrí los ojos…a lo lejos observe tu silueta…

Amanecí tirado en la orilla del mar, frente a mi estaba el imponente faro…en las piernas me aparecieron unos moretes, como si alguien me hubiera jalado con una fuerza descomunal…el hombro derecho lo tenía zafado, y los dedos marcados en el antebrazo como si dos personas me hubieran querido partir en dos…esa es mi historia…ese fue el final, y el inicio de un año más…

Compartida y escrita por: Mr. J

En mi último viaje, cansado y aturdido de tanto trabajo, tanta presión, tanto dolor que no logro hacer a un lado…tu recuerdo…

…Sentado en una parada de bus, esperando el mismo, siendo casi la media noche, cierro un poco los ojos, me sentía cansado, abatido por un día duro…me sentía confundido…necesitaba descansar un poco…recuesto la cabeza en la banca de la parada de bus, la cual con mi chaqueta se me hace una almohada perfecta, cuando abusivamente, me voy acomodando para quedarme dormido…siento ese escalofrió correr por mi cuerpo, ese frio maldito que sientes cuando…

…Siento un aroma delicioso, y me piden si me puedo correr un poco…no tan voluntariosamente y de mala gana me moví, cediendo un espacio a la par mía, se sentó una dama…tez clara, pelo suelto negro, tan negro que la noche parecía día, le cubre parte de su rostro, y logro ver unos labios rojos como la sangre, labios finos…trato de ver su rostro y no me deja, desvía la atención a otros lados, al final de tantos intentos, me dice:  – tratemos de fijarnos en nuestro interior y no nuestro exterior, al final sabrás quien soy…

Procede con: – vengo a platicar contigo –

¿Ah?, ¿platicar conmigo?…

Y comienza con una serie de preguntas y respuestas que resumo a continuación –

Ella: ¿qué piensas de la maldad?,

  • Yo: para mi, no existe la maldad, ni la bondad…en los ojos de nadie, todos son unos hipocritas, cada uno mira la bondad y maldad a su conveniencia, ni reglas, has lo que crees adecuado, y continua con tu vida…destruye, ama, vive, muere…

A lo que ella responde –

  • Ella: no crees, que es algo indispensable para que exista un balance en la vida…y…tú mas que nadie, ¿dónde guardas toda la maldad que tienes dentro y que por ella has lastimado a otros?…
  • Yo: lastimo porque lo disfruto, ese dolor, ese último suspiro, esa última mirada…esa mirada de paz y gracias que me dan cuando les arrebato su último aliento es indescriptible…les otorgo paz…

Ella: ¿pero eso creara venganzas?

  • Yo: no considero malo el hecho de cobrártelas cuando te hicieron daño, ojo por ojo, diente por diente…pero no en el momento, es más satisfactorio dar un tiempo, esta es un plato que se come más sabroso frio…cuando creen que ganaron, que te lastimaron, que triunfaron…sentir el placer de la humillación, al llegar y reír en su cara…

Ella: ¿es delicioso ver caer a otras personas que te han hecho daño?, ¿verlos sufrir? …ese dolor es fantástico… ¿Qué tipo de maldad tienes en tu corazón?

  • Yo: no existe ningún tipo de maldad, simplemente devuelvo favores que me hicieron, favores que me lastimaron o lastimaron a personas que amo, devuelvo favores a la sociedad, me apodero de todo aquello que es putrefacto para todos nosotros…

Ella: ¿Qué tipo de favores?, no entiendo…

  • Yo: gente putrefacta que solo busca riqueza con lastimar a otros, me gusta ver todas las riquezas que logran acumular, ver su vida de hipocresía, ver como se visten de oro para llegar a venerar despues a un Dios del cual ellos no creen…o solo para impresionar, a todas esas falsas personas que llegan a pegarse en el pecho, cuando solo buscan su propio bienestar, aparentar tener otro tipo de vida, cuando en mi propia carne he visto su realidad y recibido sus palabras de odio, he sentido su veneno…o creen que ese Dios les habla, diciéndoles que son fantásticos, cuando han dejado en su camino una fila de cadáveres, corazones rotos, hogares destruidos, etc…no puedo negar que algunas veces son favores personales, muchas veces juego el papel de tonto, me emociona hacer pensar a la gente que me están viendo la cara de mula, y como se enredan dentro de sus propias mentiras, esas personas falsas que me encuentro en el camino, son mis favores personales…creen ser felices pero se destruyen y mienten durante todo su camino, al final ellos mueren solos….o perdón rodeados de personas que NO los aprecian, sus mejores amigos o bien su propia familia, han vivido una doble vida y no se dan cuenta, creen que todos les deben algo, que todo lo hacen con un bien…si, un bien para ellos…son unos hipócritas, que poco a poco se destruyen, y es cuando por alguna razón, siempre me entero que algo les paso…te digo toda la gente que me ha lastimado, han salido muy mal…me imagino que karma (una leve sonrisa se dibuja en mi rostro), o llámalo como quieras…pero la venganza siempre llega…y lo disfruto más que nada…

Ella: y después de escuchar y ver cómo te exaltas…al final ¿has llegado a amar alguien?, ¿Qué sucede si alguien que “te ama” te falla?

  • Yo: si he amado a muchos y muchas, algunos están conmigo, otros han dejado de vivir, de igual forma, me apodero de sus almas, y esas alimentan la mía, me dan vida…ahora amor verdadero si lo he sentido, el día que nací, por esa criatura que me dio la vida…por mi primera víctima, que me enseño mi verdadero ser…por las personas que me dan estabilidad dentro de mi retorcida vida…y por…
    • …al final nadie me falla, todos tienen un propósito…pero si existiera ese caso, ese caso especial o muy raro, de alguien que dice “amarme” o que yo «ame ciegamente», me fallara…eso es otra historia…que te diré… ¿Karma? …jajajaja

Yo: ¿tu has amado a alguien?

  • Ella: de igual forma, también he amado a muchos y muchas, y me he apoderado de cada uno de sus cuerpos, de su ser…nunca los olvidan en la muerte, mas nunca los recuerdan en vida…y son mis tesoros…y (larga pausa y baja la mirada)… si todavía estoy enamorada de alguien, alguien que me mira en sus sueños, alguien que trabaja bajo mis normas, alguien que no me deja entrar en él todavía, porque su bondad, esa poca y estupida bondad que queda en su corazòn, a pesar de todo lo que ha hecho todavía lo domina…ese alguien, que persuado todo el tiempo, alguien por el que sigo luchando, y tarde o temprano será mío…lo amo, y él no sabe cuánto, lo veo desde las sombras, bajo la capa de mi maestro…(una lagrima cae por su mejilla)…

Ella: sigamos…tú ¿amas a Dios?

  • Yo: no sé de qué Dios hablas, no creo en el Dios de todos, el que todos persiguen, por el que todos se ponen de rodillas, rezan, piden, se reúnen los domingos…por qué solo los domingos se recuerdan, mientras que durante la semana se olvidan de él, pero ese día que “le dedican” tienen que escuchar su palabra y postear sus buenas intenciones, jajaja, que falsos…siento que existe demasiada congregación muy hipócrita, y no solo ellos…los que predican su palabra, no todos lo hacen de corazón, casi ninguno cree lo que predica, ellos creen en el Dios dinero, de las ofrendas que reciben, digámoslo de esa forma…pero sí, creo en algo que me lleva mas allá…aun así te digo, que me amo a mi mismo, y eso me impulsa a hacer las cosas bien…

Yo: y esa pregunta a que viene… ¿Tú en que crees?

  • Ella: mmmm…no sé, en el poder de la oscuridad…aunque algunas veces me he sentido abandonada…

Ella: ¿en algún momento has tenido miedo de morir?

  • Yo: he muerto muchas veces, y aquí sigo alimentándome para salir del infierno que vivo diariamente…ese miedo lo deje de sentir hace mucho tiempo… ¿Tú?
  • Ella: he estado muerta por mucho tiempo, y sigo buscando como regresar, a la vida…dicen que amando lo puedo lograr, pero debo ser correspondendida…y eso no lo he logrado…

A lo lejos se miran las luces del bus haciendo la parada –

Yo: bueno…aquí nos despedimos, al final de todo nuestra vida o muerte, será nuestra manera de elegirlas…no sé quién eres, o quien crees que eres…solo te digo que, se que tengo un propósito, ya sea bueno o malo, aquí en la tierra, y que mi lugar seguramente será en el infierno, porque para otro lado no llegare…sin embargo el infierno lo hare mi hogar…

Y en ese momento ella, me dejo ver su rostro, sus labios eran rojos como la sangre, sus ojos negros como la noche, porque las cuencas de sus ojos estaban vacías, su cabello enredo mis manos, me arrastro hacia ella…y cuando me tenia lo suficientemente cerca me dice…

  • Ella: por lo mismo fui enviada, porque mi señor mando a ver quien viene a tomar su lugar…te estare esperando mi bello amado…

En ese momento me desperté…tenia quemaduras en mis muñecas…y un terrible dolor de cabeza…lo único que pude pensar fue…

…al final siempre tendré un reino a mi alcance…un reino al cual llamarè hogar…

Me subí al bus que me esperaba y me fui a descansar…

 

Compartida por: Mr. J

Aquella mañana, de un dulce color de miel, era magnifica. El cielo estaba de fiesta. La tierra estaba de fiesta. Era primavera.

Pero Ahmed, el alfarero, no podía ver esa belleza. En su alfarería, entre cantaros, platos y vasijas, meditaba amargamente. Pasando aquella puerta, en la pieza contigua, su hermano agonizaba. Ya nada había que hacer. Y Ahmed pensaba, desesperado, en su destino adverso, que le había hecho pasar siempre una vida de duro trabajo y eterna pobreza, y que ahora le arrancaba a su hermano.

Una plegaria férvida aleteo en sus labios, pidiendo a Alá la vida de su hermano, nada más que la vida de su hermano. Podía ponerle a la vista todos los tesoros, que él no titubearía.

De pronto, los ojos de Ahmed se abrieron desmesuradamente. ¡Qué veía! Todos los cántaros, todas las vasijas, modelados en greda y arcilla se habían transformado en cántaros de plata y en vasijas de oro. Y aparecían adornados por las más claras esmeraldas, los más ardientes rubíes, los zafiros más soñadores…

Pensó Ahmed en todo lo que representaba aquello: podía, al fin, descansar, viajar, cuidar su salud abatida. Pero no dudó. En su pequeña y humilde alfarería resonaron dos gritos suyos: ¡No!, ¡No!

Él prefería la vida de su hermano. Ya lo había dicho: sólo la vida de su hermano, más preciosa para él que todos los tesoros del mundo.

Y, según dicen, su amor fraternal – luego de pasar por aquella prueba – fue premiado por Alá, quien realizó el deseo del noble alfarero.

Perés, Ramón. (1973). La Leyenda y el Cuento Populares. Barcelona: Editorial Ramon Sopena, S.A

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Quizá de las más antiguas, al propio tiempo que más populares leyendas del Japón, sea la llamada Urasima, que un tan docto historiador como el inglés W.G. Astom cree que procede nada menos que del siglo VIII o antes de él. Dice así, puesta en prosa, pues está escrita en verso:

“Salió el pescador y estuvo remando siete días, mas allá siempre, hacia el lejano horizonte, hasta que quiso la suerte que se encontrara con una hija del dios del mar. Verse y enamorarse los dos fue cosa de un momento, así que muy pronto se fueron al país de los inmortales. Cogidos de la mano entraron en una soberbia mansión situado dentro del recinto ocupado por el Dios del Mar. Allí hubiera podido quedarse el pescador, disfrutando de completa felicidad, sin envejecer jamás, sin morir nunca; pero el insensato, hombre de este mundo al fin, dijole un día a su esposa: “Quisiera volver a mi casa por corto tiempo y hablar con mis padres: regresaré mañana.” Así le hablo, respondiéndole ella: “Si quieres volver al país inmortal y seguir viviendo conmigo como hasta ahora, toma esta cajita, llévala contigo con mucho cuidado y fíjate bien en que no has de abrirla. Sobre todo, no olvides lo que te digo.” Pero cuando el hombre se hubo marchado hacia su tierra, por más que, al llegar a ella, buscó su casa por todas partes, no acertó a hallarla, y no sólo su casa, sino ni el pueblo en que estaba situada. En extremo sorprendido y disgustado se le ocurrió pensar: “¿Cómo puede ser en el espacio de tres años que he estado ausente haya desaparecido mi casa sin que ni rastro quede de ella? Tal vez si abriera esta cajita mágica que llevo hallaría dentro algún sortilegio que me iluminara un poco y me orientara.” Tal como lo pensó lo hizo, más en cuanto levantó la tapa salió del fondo en seguida una nubecilla blanca que se elevó hacia la región inmortal. Corrió el infeliz intentando detenerla con sus gritos, pateó de furor, arrojóse al suelo revolcándose en él desesperado, y de repente notó que el corazón parecía fundírsele en el pecho; cubrióse de arrugas su rostro, antes de aspecto juvenil; su cabello, tan negro siempre, convirtiéndose en cano, y no tardo en ocurrirle lo irreparable: que dejara de respirar, quedándose sin vida, como un simple mortal más. Y he aquí que en aquel mismo sitio, precisamente, habíase alzado en otro tiempo la casa de aquel pobre hombre, llamado Urasima de Midzunoyé.”

A esta leyenda siguen otros breves versos de comentario o moraleja (una tanka, como se llama en la poética japonesa), que dicen: “En el país inmortal hubiera podido seguir viviendo siempre, feliz y sin envejecer; pero, ¡que estúpido fue el pobre diablo no quedándose en él, y destapando después la cajita que tanto le recomendó que no abriera la hija del dios del mar!”.

 

Bibliografía

Perés, Ramón. (1973). La Leyenda y el Cuento Populares. Barcelona: Editorial Ramon Sopena, S.A

Angustia, amanece conjunta con mi día, al haber soñado tu muerte, y tu recostada sin vida, en mis brazos estas…no soporto el pesar y mi locura instantáneamente florece, mi demonio destruye sin dudar a esa persona que en mis sueños y aún no conozco perturbó mi paz…abrí mis ojos y no te encuentro, te llamo, no una, sino varias veces y no obtengo la repuesta para tranquilizar mi pesar… mis emociones se revuelven en mi corazón que me sofoca y a punto de sentir las lágrimas rodar por mis mejillas me encuentro…cuando…

…te trato de localizar de nuevo, insistentemente…hasta que al final escucho tu balbucear…necesito verte, abrazarte, olerte y nunca soltarte…tú, mi amor, me haces una mejor persona, con tu coquetería diaria, para que te tome en mis brazos, y compartamos el mismo cariño, el mismo amor, la misma felicidad, nuestra felicidad…nos volvamos uno solo, almas destinadas a estar unidas, padre e hija…y si, esto es una realidad…porque mi amor yo a tu lado siempre estaré, siempre te protegeré, y así dejé de vivir o existir me aseguraré que en tu alma y corazón una marca de amor dejaré…por qué por ti estoy hecho y destinado a hacerlo todo y darlo todo…tendrás esa figura que yo nunca tuve jamás, ya que en mí, tú, mi amor, un padre siempre tendrás…te amo, N…

 

Compartida por: Mr. J

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Deseaba el emperador ing-Noang poseer la doncella de más perfecta belleza de todo su imperio; pero aunque hacía años que hiciera buscar, no le satisfacía ninguna de las que le recomendaban. Al fin alguien dio con una muchacha muy joven de maravillosa hermosura, que vivía muy retirada con su familia, y se la presento al emperador, quien tan prendado quedó de ella, que ya no quiso separarse más de su lado. Donde iba el emperador iba también su mujercita, y nada deseaba ésta que no lo obtuviera inmediatamente. Su familia fue distinguida con títulos de nobleza, y construyó una casa de oro con ricos miradores de jade para recreo de la afortunada favorita, cuya fama se esparció por todos los países vecinos. Tanto, que movió la envidia de uno de sus reyes, sumamente poderosos, el cual se propuso arrebatarle a la joven Ming-Noang, atacándole para ello con todo su ejército. Acabaronse los placeres de la paz: suenan los tambores; álzase el pueblo en armas; ruedan los carros de combate arrastrados por los caballos; una nuevo de polvo oscurece el horizonte, más allá de las ciudades…

El equipo imperial lleva ya recorridas más de cien leguas…de pronto se para…es que todos los que conducen se niegan a dar un paso más…es que, para ellos, entre la guerra con el extranjero por culpa de la codicia posesión de una favorita, y la muerte de ésta, no cabe duda: lo segundo se impone, en vez de sacrificar al pueblo por ella…y el emperador, acobardado, cede…sobre la tierra están ya esparcidas todas las joyas de la joven que va a morir, mientras aquel se cubro la cara con las manos, avergonzado, y llora desconsoladamente como una mujer, por no haber podido salvar como hombre a la que ama…

Al pie de una montaña, rincón por donde es raro que alguien pase, quedaran los restos mortales de la desdichada víctima, merecedora de mejor suerte y más valeroso enamorado, quien debió morir con ella. Cuando éste regresa a palacio, todo cuanto le rodea parece recriminarle y llorar la muerte de la infeliz joven, desde los tristes servidores hasta la naturaleza misma, que tan sonriente lo vio antes. ¡qué fría soledad reinaba ahora!

Pasan años y aunque el emperador no haya olvidado a la muerta, nunca en sueños ha podido ver su espíritu, según desearía; pero como él cree que los espíritus pueden evocarse, acoge con el mayor gusto el ofrecimiento que para su caso le hace un sacerdote de su religión. Dicele éste que, tras difíciles viajes de indignación, ha descubierto una montaña junto al mar en la que solo habitan inmortales mujeres, en transparentes pabellones que se elevan entre las nubes. Gozan del privilegio de inmortal belleza que aún conservan en su forma corpórea, llevando el mismo nombre que tuvieron en el mundo. Precisamente entre ellas ha hallado a la favorita, que no estaba más que dormida en magnífico lecho con cortinajes de hilos de perlas. Cuando es despertada en su sueño por el que le habla en nombre del emperador, ríe y llora a un tiempo, se interesa vivamente por todo lo concerniente a él, y muéstrase muy agradecida de que aún se acuerde de ella. Desde la separación de ambos, dice, ya no vivía más que en la eternidad. Pero ahora, da al inesperado mensajero, para que se los entregue al emperador, un alfiler y un brazalete de oro diciéndole: – “Si hay tanta pureza en el amor que por mi siente aún el emperador como lo hay en este oro, todavía podremos reunirnos sin que existan para nosotros fronteras entre el cielo y la tierra. Y, como ultimo encargo, decidle que se acuerde de que el séptimo día de la séptima luna, a medianoche, elevamos al cielo nuestro deseo de que nos transformara en él en dos pájaros que volaran siempre juntos, o, en la tierra, en dos entrelazadas ramas de un mismo árbol.”

He aquí lo que el supuesto evocador de espíritus le dice al fantástico emperador de la leyenda…y he aquí también como con ello nos da un símbolo de cuán superior al egoísta amor del hombre es el de una sencilla mujer, que, aún después de muerta, perdona y sigue amando al que permitió le quitaran la vida.

 

Bibliografía

Perés, Ramón. (1973). La Leyenda y el Cuento Populares. Barcelona: Editorial Ramon Sopena, S.A.

Cayendo en tus sueños, mis sueños…rodeado de gente, gente linda, o no tan linda…me vienen tus recuerdos…ese amor, odio, tristeza, una distorsión de emociones que anhelan verte…no entiendo aun si soy feliz, o pretendo serlo, ¿por qué me invade la tristeza?, al saber que no te tengo aquí, y solo te veo dibujada en estas y otras letras, falta de amor, ¿fue lo que paso?…o será de fuerza al saber que no te quiero perder, pero al final eso se logró…

Quiero escapar, y mi pensamiento sigue persiguiendo el tuyo, me pregunto: ¿me piensas como yo te pienso a ti?… ¿me sientes como yo te siento a ti? … ¿todavía me amas, como yo te amo a ti?…

…creo que nunca fue amor, mas un sueño de letras que se revolvió en nuestras vidas…un suspiro, un deseo que ambos compartimos y no sabíamos que tendría un final…

…destinados, nunca debimos estar, ni habernos visto, menos conocido y haber convivido…es un sentimiento no definido, no entiendo lo que nos llevó a estar unidos, ¿destino?…el cual nunca existió…o no lo atesoramos suficiente ninguno de los dos…

…sigo con mi orgía de pensamientos, y créeme cuando te digo que solo quiero olvidar, olvidar tu sonrisa, tus caricias, tu cabello despeinado al despertar…tus besos, tus labios…ya que solo tristeza me da, que no conmigo los compartirás…saber que allí estás…

…maldito futuro que separa mi alma y la tuya, al saber que no es conmigo que vas a estar, ni perseguir, mucho menos luchar…cayendo en tus sueños, o mis sueños, nuestra historia seguirá, o aquí terminara…

 

Compratida por: Mr. J

Una delicada leyenda dice que la poesía nació del siguiente modo:

Tenía el rey Behram Gor una favorita, la hermosa Dil Aram (cuyo nombre significa reposo del corazón), a la cual verdaderamente adoraba, siendo correspondido con igual amor. Los pensamientos de uno y otro fundíanse de tal modo que parecían formar uno solo. Lo que Behram Gor decía completábase con lo que le añadía su favorita. Una noche mientras Bulbul, el ruiseñor, cantaba incasable su loco amor por el capullo de una rosa, y esta, sonrojada, entreabría su seno de sedeños pétalos, para gozarse en la delicia de aquel constante himno, el rey susurraba también su perfecta felicidad sobre los labios de su amada, y la amada correspondía con el idéntico susurro de su dicha, de su alegría. Del acuerdo de las palabras nació la rima, y de la cadencia de los sonidos leves de los besos surgió el ritmo. Por eso la poesía es hija del amor. El idioma de los persas, calificado siempre de dulce y sonoro, y la sensualidad de sus poetas, se prestan admirablemente a la invención de tal origen.

 

Bibliografía

Perés, Ramón. (1973). La Leyenda y el Cuento Populares. Barcelona: Editorial Ramon Sopena, S.A.