Tag: sacrificio

Esta historia la escuché hace muchísimo tiempo, ahora es momento de compartirla…una sabia señora siempre decía que yo iba a encontrar dos maneras de seguir adelante, una a través de los ojos de la vida, y otra a través de los ojos de la muerte, por lo que ella me cuenta lo siguiente…

Hace mucho tiempo, cuando el tiempo no era aún tiempo, la vida y la muerte eran unidas, las dos de inigualable belleza, gran corazón, muy similares en muchas características, como bien diferentes en otras, lo que más las diferenciaba era el deseo de ser vistas por otros seres, la vida era humilde, sabia y reconocía perfectamente que era bella por dentro y fuera, la muerte era hermosa, un ejemplar divino, mas le encantaba que otros seres se lo recordaran, su vanidad era demasiado grande, no sabía cómo darse su lugar, y siempre buscaba que otros le admiraran…

…con el tiempo, se decidió el nacer del hombre, con su magnífica figura…ambas admiradas por este, desearon conocerlo, mas bien poseerlo, poco a poco se le acercaron, le coquetearon y a su vez ofrecieron miles de regalos; el hombre incrédulo de su suerte, se fue admirado por ambas. Pasando el tiempo, llego el punto donde la vida le otorgó toda su belleza emocional y física por igual, le enseñó el encanto de sus alrededores, lo guio por un buen camino, un camino difícil, lleno de tropiezos, sin embargo siempre estuvo a su lado, animando para que nunca se diera por vencido, esto enseñó al hombre a ser fuerte, perseverante…aun este no se diera cuenta que la vida siempre estaba a su lado, ella entre las sombras, siempre estaba ayudándolo a seguir adelante, el hombre satisfecho, con la vida, decidió rendirle homenaje a esta, y ella agradecida le otorgo su más grande regalo que fue un destino, bello, en paz, lleno de tranquilidad, sereno…

…al ver, la muerte de la felicidad que poseía el hombre con su vida, decidió ofrecer por igual, y haciendo del camino del hombre más fácil, lo hizo desearla, se creó esa conexión de dos amantes y este opto por seguirla ciegamente, a desearla, él loco por ella no le importó dejar a un lado su vida, pero la muerte estaba llena de sorpresas, porque ella no daba nada sin esperar nada a cambio…ella lo deseó sin igual, pero ella a escondidas del hombre deseaba a las sombras que la seguían…secretos, mentiras se fueron tejiendo sobre lo que la muerte ofrecía, nunca le fue honesta al hombre, siempre manipulaba la situación de forma que él se sintiera mal…el hombre enamorado de sus virtudes, se comenzó a entregar, mas la muerte solo deseaba ser vista, querida por alguien más, por lo que comenzó a absorber el alma de este, su espíritu, su felicidad; el hombre opacándose y sintiendo una tristeza profunda porque no era correspondido de la misma forma que la muerte pedía, comenzó a ocultarse en la oscuridad…el hombre ya estando por desfallecer, entre una perdición total, se le acercaron las mismas sombras que seguían a la muerte, estas se dieron cuenta del daño que ella le hacía, y sin dudarlo le enseñaron toda la verdad hasta guiar al hombre a descubrir todas sus mentiras…este cayó en trance de tristeza intensa…pensando en dejarlo todo a un lado…

…el hombre defraudado comenzándose a hacer a un lado, y la muerte mostrando frente a él a sus amantes, le rogó que no lo buscara más…esta guiada por los celos, y sin saber lo que sucedía a su espalda. La muerte lo buscaba con insistencia, pero con más mentiras luego de ver que lo perdía, ya que el hombre después de estar tan ciego, comenzó a ver la luz (gracias a las sombras de la muerte)…trató de salir del oscuro callejón donde se había encerrado, y meditó cómo se había alejado de su vida, y cada vez más del destino que tanto había esperado…la muerte en un momento de desesperación le ofreció un destino, el cual fue perdido con el tiempo, malos cuidado por mantener su apariencia y vanidad…oh sorpresa para el hombre, otra mentira…un destino falso, manipulado por la muerte para tenerlo de nuevo a sus pies…

…el hombre débil, cayó muchísimas veces a los pies de la muerte, aún sabiendo ya de todas las mentiras que ella le decía, el seguía allí, ¿era esto algún embrujo?, nunca lo sabremos…

…sin embargo la vida, con paciencia, paz y tranquilidad, buscó al hombre nuevamente, y ofreciendo miles de regalos de trabajo, realización y ayudándolo a levantarse, limpiándole todas sus heridas, le dio una oportunidad más, le mostró su destino, un camino muy difícil de seguir y comenzar, el cual acaricio al hombre con ternura…

…después de un tiempo el hombre comenzó el nuevo camino, hizo frente a su destino junto a su eterna vida…

…este buscó a la muerte, y está en una orgia de sombras, al verlo lloró, mas cuando se acercó a él, este solo pudo decir, recuerda que – “El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso, ni jactancioso, ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente. El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor es sacrificio. Es poner la felicidad de alguien por encima de la tuya”–

…ese día la muerte aprendió una lección, dada por un mortal…y hasta la fecha sigue luchando consigo misma…y oculta su tristeza aprovechándose de cuantas almas débiles encuentra en su camino, y creen su falsa bondad…

Contada por: Lichita

Dedicada: a ti

Compartida por Mr. J

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Hace muchos años vivía en Moorea, la Isla vecina a Tahití, una muchacha tan reputada por su belleza como por su altivez y virtud. El rey de Tahití, muy an­terior a la dinastía de los Pomaré, envió emisarios con ricos presentes a la hermosa joven.

Mas ni el rango del egregio pretendiente ni la cali­dad de los regalos lograron conmover a la muchacha, y el monarca ultrajado juró venganza.

Y llegó un día en que Puna, la belleza de Moorea, tuvo que ir a Tahití. El rey, informado por su servicio secreto, le tendió una celada y la hizo prisionera al de­sembarcar en el sitio que todavía hoy se llama “Taa­puna”.

La justicia polinésica era en aquellos tiempos cruel y expeditiva, y la desventurada Puna fue atada a un árbol al borde de un torrente que lleva el nombre de “Punariu” (Puna ligada).

Puna fue condenada a ser quemada y el lugar donde el terrible sacrificio tuvo lugar se llamó “Puna aula”, es decir, “Puna asada”.

Poco después empezaron a reinar en Tahití los Pomaré. Y se cuenta que el primero de su dinastía, al luchar con los reyezuelos que reinaban en los distritos, sostuvo serias batallas.

Durante un asedio nocturno, mientras el silencio se extendía sobre las aguas del “lagoon”, el futuro monarca no pudo contener unos fuertes ataques de tos que le acometía. Aquella tos lo delató y fue atacado, pero ganó la batalla.

Los vencidos ignoraban el nombre del vencedor y le llamaron “Tané te pomaré”, el “hombre que tose de noche”.

Pomaré V, el Último rey de Tahití, era muy dado a la bebida y especialmente al Benedictine, del cual hacía, según parece, largo y excesivo uso.

Por eso, al morir, sus descendientes pensaron que nada podía ser más grato a los manes del difunto que perpetuar el recuerdo de su predilección. Y hoy, el mausoleo de Pomaré V ostenta, a guisa de cúpula, una mo­numental botella de Benedictine hecha de cemento y yeso.

 

Bibliografía

Repollés, J. (1979). Las Mejores Leyendas Mitológicas. España: Editorial Bruguera, S.A.